25 de enero de 2008

Reencuentros inesperados

Eran las 19:48 cuando vibró mi vetusto celular mostrando la leyenda "Oculto", en lugar del número que me pudiera indicar quién llamaba. Una voz grave de mujer me saludó, inmediatamente pregunté quién era, ya que no pude reconocerle. Después de 3 pistas sin éxito, mi interlocutora reveló su identidad: Wendy Sánchez... "Nos vamos reunir en el café Java, nos acabamos de poner de acuerdo, van a ir Rodrigo, Margarita, Emmanuel, Frijol, Elizbeth y otros de Pandillas, ojalá nos puedas acompañar", dijo.

Y sí, llegué a las 21:30 y me encontré con mis amigos de toda la adolescencia (comienza a ser duro tener recuerdos de más de una etapa de mi vida). Ahí estaban todos los indicados por Wendy, incluida ella y además Elsita y Ceci... ¡Dios mío! En algunos casos habían pasado más de 10 años sin que hubiéramos vuelto a cruzar más que un lejano y distraído saludo en alguna plaza, calle o pasillo. Lo mejor de todo fue ver todos esos rostros llenos de sonrisas renovadas, de sinceras ganas de reencontrarse en esa inesperada velada, que no concluyó en el café, sino que continuó en el departamento de Wendy, donde nuestra aventura por el pasado nos llevó incluso a la re-entonación del "Himno de Pandillas", "La Huella", "Las Piedras Rodantes", "Vive" y "Amor Primero"; canciones que nos encendían el alma en la adolescencia e iluminaron parte de la noche... Hasta llamamos a la matriarca Dulce mientras cantábamos su emblemática "What's up".

Unas cuantas chelas enlatadas, nos pusieron a tono para continuar sacando jugo a la memoria, para refrescar nuestros vocados de pasados y de presentes, que afianzaron la vigencia de nuestra amistad, en medio de miradas de complicidad, a veces sólo descifrables entre algunos cuantos, o sólo entre dos... Salieron muchos trapitos que habían estado guardados durante una década, algunos reproches caducos que sólo asomaron para sacarnos sonrisas nostálgicas y fraternas, llenas de perdones implícitos o de gratitudes relajadas.

Hoy desperté con una gran sonrisa, supongo que con la misma que tenía cuando me dormí después de una noche de reencuentros inesperados; la sonrisa sigue invadiendo mi rostro y la alegría sigue corriendo por mis venas mientras escribo esta nota que pretende ser un humilde testigo del valor de la Amistad.

A mis amigos, incluidos los que no pudieron estar, a todos aquellos que han gritado "Para formar un mundo mejor" después de un valiente "Unidos todos".

4 comentarios:

  1. cosas de la casualidad o los reencuentros siguen... me llego tu aviso de cambio de numero... y que envia no haber estado ahi ... pero bueno sera en alguna ocasion postuma... saludos cuidate y muchos muaks

    atte... gema desde cancun ranch

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  2. que emoción leerte Leo!!!
    aunque no pude estar con uds. ese día, creo que describiste la velada de una manera tan.. pues no sé como describir tus palabras pero, simplemente fue placentero leer tu reseña de ese reencuentro con el pasado..
    sabes, a mi también me resulta por momentos difícil tener que lidiar con la idea de evocar recuerdos de más de una etapa de mi vida; y bueno, yo también desperté con una gran sonrisa, a pesar de que por momentos pensé que todo había sido un sueño.. incluso creo que, precisamente en mis sueños imagine que estuve ahí con uds.
    ahora, tengo cierta inquietud y entusiasmo por reencontrarme con mi adolescencia.. solamente apelo a la buena disposición de todos, para que la próxima reunión la organicen en sábado, de lo contrario "la suscrita, matriarca, será privada de tan especial y satisfactoria presencia pandillera
    P.D. no me verás como prometí hace un par de años que sería nuestro próximo encuentro (acaso lo recuerdas?? o ya lo olvidaste?? ojala que si.. para no tener que pelear con mi falta de voluntad para lograrlo) pero si me verás: con unos años más, con un poco mas de conciencia y madurez -ajá si- pero sobre todo, contenta con mi vida (en todos los aspectos) y con ganas de lograr mas y mas y mas..
    P.D. a ti, que en su momento fuiste el más constante de mis amigos, debo confesarte que: he perdido el rumbo un par de veces, pero he conseguido la orientación necesaria; me he desviado un poco del camino, pero lo he reencontrado; me he caído en varias ocasiones, pero me he levantado con más energía; he llegado a algunos destinos propuestos, pero sigo buscando nuevos horizontes; he obtenido derrotas, pero también ciertos éxitos; me he enfrentado con la hipocresía, la traición, la desconfianza, las calumnias, las ofensas y las falsas acusaciones, pero he perdonado y olvidado;
    he visto, he oido y he sufrido injusticias e infamias, pero me he mantenido firme en mis ideales sin importar lo costoso del precio por pagar; he conocido gente y he conseguido un par de buenos/as amigos/as, pero nunca he sustitído (ni menos, olvidado) a aquellos con los que crecí y viví la etapa de mi vida que definió lo que ahora soy y trato de consolidar con el día a día..
    cuidate mucho ok?? y espero que pronto podamos vernos

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  3. ..no hay nada mejor que reencontrarse con la gente con la que puedes compartir historias...a mi parecer, la mejor forma es cuando tienes amigos con quienes compartir momentos bochornosos...

    me cae.

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  4. Y quizá ese reencuentro fue, mas que reencontrarte con los amigos de la dolescencia, encontrarte con un tú que eras en esa laaaaaaaarga etapa de nuestra vida. ¿cuánto hemos cambiado desde entonces hermanito? Me resulta tremendamente interesante verme a través de los ojos de esos viejos testigos de mi escencia y apreciar si lo que yo misma emanaba tiene algo que ver con esta Yissell adulta que ahora soy, quiero saber que la escencia es realmente atemporal y que despues de casi 10 años de no compartir con estos personajes de "mis bases" aun me reconocen y saben quien soy, apesar de las decisiones que aun a mi misma me sorprenden.
    Espero poder reencontrarme un dia con todos esos que formaron un mundo mejor (por lo menos el mio, podrías organizar algo para semana Santa? estaré en México para esas fechas.

    Un beso a los que me permitieron comparir el momento mágico de ser parte de una "pandilla".

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Trinos al vuelo