31 de mayo de 2009

Celebrar con estrellas

Las décadas parecen tan lejanas e irreales al contemplarlas mirando hacia el futuro, pero cada vez que llegan nos sorprenden como un ladrón a la vuelta de una esquina por la que siempre hemos transitado y en la que nunca nos hubiéramos imaginado que encontraríamos a quien nos despojaría de algo muy valioso.

El tiempo, cuando se le mira como una representación de la vida que transcurre, es un tesoro que no se puede almacenar, es un testigo que se consume dejando sus propias cenizas como marcas de referencia que nos ayudan a recordar.

Las décadas se van casi sin despedirse, dando paso a otras nuevas que llegan irremediablemente para ser recibidas con temor, tristeza, regocijo o esperanza... O con todo eso junto y mucho más, quizás por ello insistimos en celebrar, reflexionar y hasta mejorar conforme se aproxima el final de una y la llegada de otra, porque las que se van nos recuerdan que no somos eternos y las que llegan nos invitan a vivir con mayor intensidad.

Celebra porque no es que el tiempo se te escape, sino que sigue acudiendo a ti como un presente, festeja porque tu luz sigue encendida y, como pasa con las estrellas, brillará más cuanto más añeja sea. Vive intensamente y no temas equivocarte, la luz no se equivoca porque no le teme a nada, la oscuridad necesita esconderse para existir.

Celebra con estrellas, porque puedes verlas y hasta sentir su luz rozando tu cuello, porque puedes imaginar que están ahí como un regalo de amor, como la ceniza de un tiempo que al ser recordado iluminará el presente y recobrará las esperanzas en el futuro. Quizás por ello muchos busquen la fortuna en las estrellas.

Encuentra tu propia fortuna y no intentes adivinarla porque la luz no se adivina, vive la experiencia de su búsqueda, la angustia de su espera y la alegría de su encuentro como en el amanecer que viene con el sol después de una noche fría y oscura.

Haz del sol tu acompañante y no olvides colgar sobre tus hombros dos estrellas que combinen con las de tus ojos para que en los días de oscuridad, en las noches más largas, la luz siga ahí, iluminando el tiempo, quemándolo y dejando bondadosas cenizas que se acumularán en décadas y se convertirán en memorias de una vida que al final de todo habrá sido bella.

Desde Radio Pelícano, en alusión a esas estrellas, "Judith" (por Silvio Rodríguez):





Letra y comentarios sobre esta canción en "La Coctelera"

En el quinto mes , con dedicatorias múltiples e inspiración única

28 de mayo de 2009

Estupidez

No lo pude evitar, en medio de este período de exceso de trabajo (gracias "influlenza"), me hice un espacio de cinco minutos para decir que todos hemos cometido alguna estupidez en nuestras vidas, pero últimamente, me he encontrado con gente que ha hecho de su existencia un monumento a la estupidez... Y qué sin cuidado me tendría eso (es más, qué bien estaría si ellos así lo quieren) de no ser porque su estupidez se está consumiendo mi tiempo, mi energía y mi paciencia.

Si alguna persona lectora se siente aludida, no se preocupe, el nivel de estupidez al que me refiero no permitiría hacer esa conexión.

Ahora sí, ¡a seguirle!

3 de mayo de 2009

¿Epidemia? 2

Antes de esto, deberías leer: [¿Epidemia? 1]
...
Aquél día, Roberto despertó con el rutinario sonido del noticiario que salía del radio-despertador. Las clases estaban suspendidas, aunque en ese momento el recién estrenado Secretario de Educación Pública del país decía no estar muy bien enterado de por qué su colega de la Secretaría de Salud había tomado tal decisión.

- ¡Me lleva! - pensó - Entonces no veré a Diana... - Su mamá asomó una cara de preocupación por la puerta, estaba perfectamente maquillada, peinada y olía a lavanda.
- ¿Ya oíste que no habrá clases? Parece que hay un virus de gripe matando cristianos y no quieren que los alumnos se contagien.
- Sí , eso estaba oyendo... ¿Vamos a ir de todas formas a preguntar a la escuela?
- ¡Para nada! Te me quedas aquí... Voy a conseguir unos cubre-bocas, no tardo.

Acto seguido, la mamá de Ro cerró la puerta y él se quedó un poco desilusionado. Encendió su laptop y revisó los titulares de algunos periódicos que ya se había acostumbrado a leer debido a la clase de la maestra Carmen. Descubrió que el asunto llevaba algunas semanas gestándose, pero en realidad hasta esa mañana no se había escrito mucho al respecto. Su primera impresión fue de sorpresa y agradecimiento hacia las autoridades, parecía que por primera vez estaban actuando de forma eficaz ante una situación como ésta.

Conforme transcurrían los minutos, las noticias se nutrían de datos confusos y hasta contradictorios, llegaron a su correo los primeros mensajes de alerta y otros de escepticismo, los últimos, él solía catalogarlos como fruto de la paranoia de ciertos politiquillos de izquierda que buscaban la menor provocación para criticar sin fundamentos... Lo sabía porque su tío Luis era integrante activo del PRD y siempre andaba con ideas de complot muy metidas en sus conversaciones. De cualquier forma, decidió reenviar a su lista de amigos toda la información relacionada con el asunto... Incluyendo, claro, a Diana.

Él estaba convencido de que se estaba intentando controlar una epidemia, ¿cómo si no iba a estar interviniendo la Organización Mundial de la Salud? Ni que fuera posible que el gobierno pudiera hacer sus trastadas valiéndose de un organismo internacional... Y el video, ese corto tan manipulador, ¿de verdad habría gente que pensara que todo ese asunto de la conspiración fuera real? Si era así, eso explicaba que México fuera un país en vías de desarrollo, con tanta gente paranoica que en lugar de trabajar se ponía a inventar motivos para criticar las escasas buenas acciones del gobierno. Y no era que él estuviera muy convencido de que el gobierno en turno hiciera las cosas siempre bien, pero esto no se podía criticar. ¡La salud ante todo!

Fue a desayunar y estuvo viendo algunos noticiarios en el proceso. También detectó la inconsistencia de cifras y recomendaciones - típico de los políticos - pensó. Le pareció una exageración que el gobierno del DF decidiera suspender actividades comerciales tumultuosas en los restaurantes, el cine, los teatros y hasta el fútbol... Él ya había imaginado la posibilidad de invitar a Diana a ver una película para compensar la falta de clases. Al menos eso era un indicio más de que la emergencia no era un invento: en todo el país, y hasta fuera de él, se comenzaban a tomar medidas por temor a una pandemia, medidas que parecían estar por encima de intereses partidistas.

La mamá de Roberto llegó cuatro horas después, además de conseguir los cubre-bocas, fue al hospital pues comenzaba a sentir síntomas de gripe. En el hospital le dijeron que no era grave, lo mismo que le decían a los cientos de personas que comenzaban a hacer largas filas para recibir un diagnóstico. Ella no regresó muy convencida, compró termómetros adicionales para que cada integrante de la familia usara uno diferente y consiguió clandestinamente antivirales que en otro momento se popularizaron para combatir la gripe aviar.

Tratando de convencer a su mamá de que no era buena idea automedicarse, le vino a la mente la idea de buscar información directa de la OMS, ya que las autoridades mexicanas estaban dejando mucho qué desear al respecto. Encontró una tranquilizante lista de preguntas frecuentes acerca de la gripe porcina, que le hacía sentir seguro y le ayudó a tranquilizar a su mamá. Definitivamente era una lista de preguntas con respuestas no contradictorias y que aclaraban las amplias dudas e información errónea que se difundían en los medios mexicanos tradicionales.

Al tiempo, se conectó a su messenger para platicar con Diana, él trataba de convencerla de que no estaban frente a ningún truco y ella decía necesitar más información para llegar a una conclusión que la convenciera, pero aún así le prometió a Ro que se cuidaría. Ambos estaban tan inquietos con esa situación que casi habían olvidado aquella respuesta pendiente por parte de Diana, sin embargo, esa plática, esa discusión nutrida de detalles y de fundamentos, los acercó más, ambos sabían que no sería fácil encontrar muchas personas de su edad a quienes les agradara profundizar tanto en las cosas.

Durante los siguientes tres días, la imposibilidad de verse se sanó con las pláticas en línea que, además de indirectas sobre la esperada respuesta de Diana, estaban llenas de discusiones en torno a la contingencia sanitaria, sus causas y la posibilidad de volver a la vida normal cuanto antes. Parecían estar jugando una competencia para ver quién encontraba información más interesante o quien fundamentaba mejor sus argumentos y en aquella carrera encontraron el Reporte Índigo llamado "Vacuna contra la desinformación" gracias al cual ambos llegaron a una conclusión en común...

1 de mayo de 2009

¿Epidemia? 1

Diana se sintió defraudada cuando, después de un recorrido de treinta minutos en medio de un tránsito pesado y ruidoso, le informaron a ella y a su mamá que no habría clases ni en ese bachillerato ni en ninguna otro escuela debido a una contingencia sanitaria que se activaba en respuesta a un virus que estaba cobrando víctimas en toda la ciudad. Aquél día, ella tenía planeado darle el sí a "Ro" (Roberto) y probar de una vez por todas la hipótesis, creada entre sus amigas y ella, de que él era un buen besador.

Pues nada, Diana tendría que esperar al día siguiente para probar los labios de Ro y distraerse en su casa con el Internet, porque le daba flojera estar viendo en la tele lo que ya había escuchado en el noticiario de la radio: que cuidado con la epidemia, que se proteja, que si el asunto tendrá tintes políticos, que si una conspiración, que por si las dudas hay que cubrirse las vías respiratorias, lavarse las manos, no saludar de mano, ni de beso... ¡Beso! era la única palabra que le producía una sensación diferente y era de lo único que quería saber.

Pero resultó que en el Internet tampoco se salvó de la letanía a la que tanto huía. Al iniciar su messenger vio varias notificaciones de correos nuevos con la palabra "Influenza" incluida en el asunto. Comenzó a leer algunos mensajes que el mismo Ro había reenviado a todos sus conocidos, en orden de aparición:

- ¡Cuidado con el virus de la influenza!
- Peligro de epidemia por influenza, favor de seguir recomendaciones
- La mentira de la influenza
- Complot internacional: influenza
- ¿Verdad o mentira? saque sus conclusiones acerca de la influenza

Lo que la motivó a seguir leyendo fue que cada vez encontraba más mensajes contradictorios. Algunos de los mensajes incluían enlaces a videos que despertaron el interés de Diana, recordándole debates buenísimos en la clase de la maestra Carmen, donde se hablaba de política, historia, democracia y hasta conspiraciones. El primero de esos videos fue "The shock doctrine":




Diana podría ser una adolescente enamoradiza, pero ese día, su curiosidad y sed de verdad habían sido liberadas como dos leones hambrientos... Se puso a buscar noticias en diferentes medios, así como le había enseñado su maestra Carmen, y descubrió tal cantidad de cifras y sugerencias contradictorias emitidas por parte de diferentes autoridades, que sintió miedo, no ya de la epidemia, sino de lo que hubiera detrás de ella.

Obama había visitado recientemente México y se había reunido con el presidente Calderón, se hablaba de una crisis financiera desde finales del año anterior, las grandes empresas multinacionales dejaban de ser rentables... En México se seguía insistiendo en que se tenían las medidas para soportar ese problema y se seguían poniendo los reflectores en el tema de la inseguridad por el narcotráfico... Ahora todo era diferente, los reflectores apuntaban a un extraño virus que estaba matando gente, pero nadie decía exactamente en cuáles hospitales, ni bajo qué condiciones, ni siquiera podían ponerse de acuerdo en las cifras. Aún así, las fronteras se cerraban, la actividad económica se detenía y ella no podría regresar a la escuela con Ro hasta una semana después.

Si esta epidemia era una conspiración, entonces "el chupacabras", "la mataviejitas" y "los náufragos" no eran más que distractores made in México de baja categoría, esto de la influenza porcina era de orden mundial.

Trinos al vuelo