26 de junio de 2008

¿Y de qué chingados voy a escribir?

Si la rutina me come las horas como los segundos me comen la vida. Si el sonido del teléfono me trastorna los oídos como el polvo acumulado entre las pilas de papel de la oficina trastorna mis pulmones. Si las prisas del calendario (y de la gente que deja todo a última hora) me deprimen tanto como la ausencia de tus manos y de tu mirada.

Si poco a poco me pierdo entre el mundo de tareas banales y mecánicas que me comen la creatividad, que me obligan a usar las herramientas que no me gustan, a vender (vender en sí es algo que aborrezco), a decir "con mucho gusto", a sobrellevar esa hipocresía colectiva a la que todos recurrimos para sobrevivir a la brillante economía de mercado liberal que, irónicamente, termina por esclavizarnos y matarnos a todos de hambre o de estrés (al menos no nos han quitado la posibilidad de decidir eso).

Pero sonrío porque te veo entre esa nube de ansiedad, porque te recuerdo y te espero, porque a veces me abandono a Alguien que está por encima de todo eso y me tranquilizo, contigo, con Alguien, con alguien, con algunos...

¡Ay riata no te revientes, que es el último jalón!
(Vox populi, que suelo asociar con Chavela Vargas)

18 de junio de 2008

La única carcajada en el cine

Me gusta el cine y mucho. Soy poco exigente y disfruto igual un "Triller", un drama, una de acción, una infantil que una comedia melosa y re-re-re-re-re-frita como las que Hollywood nos dosifica a docenas cada año (aunque éstas últimas ya comienzan a hartarme).

Hay días en los que deseo relajarme realmente después de una ardua jornada laboral y reírme de estupideces como las que nos muestran las películas estilo "¿Y dónde está el [poner aquí la profesión a parodiar]?", o desde el 2000, "Una película de [poner aquí el tema de película a parodiar]", esos filmes humorísticos que rayan en el churro descarado pero que arrancan carcajadas.

La semana pasada acudí a ver "Superhéroes: La Película" (que en realidad responde a la fórmula "Una película de..."). Me divertí mucho, como la mayoría de la gente en la sala y sucedió algo que me hizo pensar en lo raro que soy:

ADVERTENCIA, SI NO HAS VISTO LA PELÍCULA Y QUIERES VERLA DESDE CERO, NO SIGAS (aunque lo que voy a relatar no contiene ningún elemento importante de la trama)

Durante toda la película hacen acercamientos a las pantallas de las computadoras y, además de ser obvio que el patrocinador principal es Google, me llamó la atención que en todos los casos se veía el sistema operativo Windows XP (nunca se mostraba el logo de Microsoft), no había ninguna computadora mostrando Windows Vista (versión más reciente del sistema del que estuve poniendo una advertencia de peligro durante un buen tiempo en este blog).

En una de las escenas, alguien irrumpe en una computadora con la pretensión de destruir toda la información. La computadora tiene Windows XP y la persona en cuestión saca una caja igualita a la que se usa para distribuir Windows Vista, pero ésta con el título "Arma de Destrucción Masiva", dejando por entendido que la usaría para lograr su cometido.

¿Dónde está lo raro? Pues fui el único que soltó una carcajada en toda la sala... Lo cual me convierte en parte de la minoría "friki", a la que iba dirigido ese chiste (no me gusta usar anglicismos pero no he encontrado una palabra hispana que resuma de igual forma ese adjetivo).

Claro, supongo que quienes han vivido el calvario que supone pasar de XP a Vista, habrán esbozado una sonrisa... Pero quienes le estamos apostando al Software Libre, seguro que nos carcajeamos JAJAJA XD. Espero que vayamos siendo más las personas que descubramos que el problema con sistemas como Vista no radica sólo en el exceso de recursos que consumen o en su mediocridad (considerando su costo), sino en su filosofía contraria a la idea de compartir y de ser transparentes con sus usuarios, valores distintivos y emergentes en esta era.

14 de junio de 2008

Radio Pelícano - Quiero hablar más

Prepárate para escuchar y haz clic en el botón para iniciar la transmisión






Letra, voz y mezcla por: leoperbo

Música de fondo por: Feveria - Past Time Reflections - Return to life (Fragmento)

Mezclado con: Audacity (Software Libre)

10 de junio de 2008

Un cambio

En medio de las miles de cosas que tengo pendientes (y de verdad que a estas alturas son muchas), me dediqué unos minutos (que sumados ya fueron horas... ¡ouch!) a cambiarle la imagen a esta bitácora... Fue realmente entretenido y una prueba más de que soy un obsesivo-compulsivo.

Estoy consciente de que en algunas pantallas con baja resolución no se verá muy bien, pero de todas formas no tengo millones de lectores y comencé esto para mí. Espero que las pocas personas que me visitan no lo encuentren completamente ilegible... Mejor aún, espero que quienes caigan por aquí ya cuenten con pantallas de resolución suficiente para ver bien este nuevo diseño. Se debería ver así:

La elección fue a partir de una plantilla de blog de A. Zambrana (la verdad no tengo tanto tiempo como para haber partido de cero). Me gustó la idea del escritorio con la libreta, sus hojas a cuadros chicos, con esos separadores que me recordaron a mis tiempos de estudiante, cuando una libreta de 100 hojas me servía perfectamente para 4 materias de todo un semestre, dividiéndola con separadores improvisados a partir de post-it's (no, no me pagan por usar esa marca, todo es mera coincidencia)... Significaba ahorrar y cargar menos... ¡Qué tiempos!

Los cambios de imagen a veces vienen acompañados de cambios de fondo, quizás sea el caso ahora... Hay cosas que quiero cambiar, por aquí, por allá... En mí (no 'de' mí). En fin...

"Cambia el pelaje la fiera
Cambia el cabello el anciano
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño"
(Mercedes Sosa)

5 de junio de 2008

Huye

Huye, deja tus recuerdos atrás, no voltees, huye a toda velocidad y piérdete en el infinito, en el sueño de una fantasía que enmascare tu realidad; ve a buscar tus migajas de felicidad a donde parece que a todo el mundo le sobran... Ve y descubre que no es cierto.

Corre lejos de tu playa, si tanto te harta cada uno de sus granos de arena, si ya no soportas ver tus huellas tras de ti... Vuela, alcanza un nuevo horizonte donde tus pisadas queden lejos, vuela y descubre que tus pisadas siguen persiguiéndote aunque no las veas.

Huye, porque quizás en tu aventura descubras que huir no sirve de nada si no somos capaces de escapar de lo peor de nosotros mismos... Huye y no olvides estas palabras para que te sirvan de ventaja cuando por fin te atrevas a enfrentarte contigo.

Mientras tanto, seguiré aquí, deseando lo mejor para ti, huyendo sin ir tan lejos, reuniendo la voluntad para hacerle caso a mis propias sugerencias.

Trinos al vuelo