3 de octubre de 2006

¿Por qué a volar?

¿Por qué no? Volar se ha convertido en un símbolo de libertad, quizás porque es algo que como humanos anhelamos y, en principio e irónicamente, nos encontramos con limitaciones para lograrlo... Sin embargo, si volar es posible, la libertad también lo es.

Un diálogo interno (que también podría ser el diálogo de muchas personas consigo mismas):
A veces, cuando intentas volar, la gente se ríe, te cansas y te preguntas si quedarte sentado no sería mejor... A veces piensas en desistir, a veces hasta deseas disfrutar del espacio de confort que los hombres grises han creado para ti y estás casi dispuesto a colaborar con ellos. A veces ese mundo virtual en el que vives no te deja despegar... Pero siempre la pregunta es la misma y siempre provoca la misma ansiedad y el mismo anhelo de volar... Cuando llegan indicios de la respuesta, es cuando tu vida da un vuelco y te haces capaz de aletear... Cuando te unes al aleteo de otros, tomas valor e ideas suficientes para aventurarte al vacío y volar por un momento; entonces, descubres que es posible y que, entre más personas hay dispuestas a despegar, menores son las limitaciones y más las motivaciones...

La libertad es posible y deseable, la libertad está entre nosotros, pero no siempre la asumimos y frecuentemente, quienes nos consideran incapaces de diferenciarla del libertinaje, nos enseñan a eludirla...

Trinos al vuelo