9 de septiembre de 2014

Demandas

Enlaces a esta entrada
En uno de mis escasos respiros, me encontré con algo que escribía una mujer demandante... No me pude aguantar las ganas de contestar:

Usted siga demandando: demándeme besos, caricias, abrazos, miradas y palabras, mientras la demanda no conlleve la visita a un juzgado, yo aguanto, yo intentaré con todas mis fuerzas satisfacer sus demandas y confío en que usted es tan fuerte que aguantará mis momentos de imposibilidad... Porque hasta en la imposibilidad yo pienso en usted.
Y como contrademanda, le pido yo a usted, que piense en mí...


Trinos al vuelo