20 de marzo de 2014

Primavera tras bambalinas


Innumerables situaciones ocurren tras las bambalinas de la vida, experiencias desapercibidas, ocultas, malinterpretadas, escondidas, espiadas, investigadas, escurridizas, misteriosas, mágicas... Casi siempre tremendamente especiales.

Tras bambalinas nos salimos del margen, nos aventuramos en un viaje a la luna y obtuvimos su ciudadanía; nos volvimos alimento de la nocturnidad y empezamos a desmoronar edificios de paciencia a la espera de una posibilidad mundana que nos permitiera salir al escenario sin convertirnos en víctimas de la fatalidad artificial, inaugurada por esa gente que no ha vivido el amor.

Tras bambalinas nos obsequiamos un compromiso remendado, sobreviviente de una historia de guerras íntimas, de victorias y derrotas que se sembraron en el terreno intocable de lo virtual y florecieron como decisiones trascendentes destinadas a ser el combustible con el que lanzamos nuestro cohete hacia nuevos mundos, llenos de esperanza, alimentados de deseo, cubiertos de prudencia.

Así, tras bambalinas, celebramos los aniversarios de aquel día en el que decidimos que saliera el sol y, como una milagrosa coincidencia, nos entregamos un primer equinoccio de primavera que celebro, no necesariamente tras bambalinas, pero sí con el grato recuerdo del cosquilleo frenético que "lo imposible" nos ofrecía.

Hoy fue equinoccio de primavera, mañana es nuestro aniversario tras bambalinas y siempre serás el sol que decidí que saliera a iluminar mi vida.

Trinos al vuelo