30 de junio de 2012

Incoherencia infinita

No hay razones ni complejas abstracciones cognitivas que le den sustento a la decisión de abrir las puertas al dolor... Y si la pena ya se había invitado e ingresado por la fuerza con todos sus indicios y posteriores evidencias, habría que juzgar de loco o testarudo a quien vuelve a abrir su portal y sus ventanas, a quien deja las llaves al pie de la entrada y permanece desarmado ante la probabilidad de lo que parece inevitable: punzadas frías de dolor como francotiradores para aprovechar todos los descuidos.

Sólo hay una fuente a la cual recurrir para explicar un comportamiento con lindes en la autodestrucción, sólo una mística fuerza alienante y transformadora movilizaría neuronas, hormonas, sentidos y voluntades hacia una ruta que se camina a ciegas bajo una inexplicable convicción de que algo puede resultar bien aunque las evidencias se asomen como burlas para apuntar en sentido contrario. Sólo una demencia es tan inagotable, contagiosa, resistente, atractiva y bien recibida en todos los círculos sociales y en cantidades de tratados para explicar la estupidez humana: El amor de verdad.

Amor: el que mueve al compromiso, a los perdones, a las entregas, a las sonrisas que se extraen como gotas de agua en un puñado de arena. El que recibe la daga de la verdad con anestesia anticipada y la manipula a favor del asesino, con tal de darle a éste la oportunidad de recapacitar sobre su error. Así es el amor, sanador y mortífero, alegre y devastador, como un abogado que de tanto defendernos termina protegiendo a nuestros agresores, como un juez que tras valorar nuestros actos y ponerlos como contrapeso de las agresiones recibidas, nos condena a una incoherencia infinita con la que espera que seamos felices... Y nosotros lo creemos, y nosotros así lo queremos.

Cuando Tu Me Faltas by Buena Fe on Grooveshark

Ay, lento voy...
Qué lento voy...
Por la borda vierto mi egoísmo,
con el optimismo de ver si ahora avanzo mejor.
Y sin él quedo sin defensas
al terrible y dulce roce de tu piel.
Dime ahora, no calles, confiesa
cómo descubriste dónde me ibas a doler.
Qué lento voy...
Bien lento voy...
Dónde diablos se perdió mi prisa,
o es que fue tu risa cleptómana quien la robó.
Eres el castigo del destino,
o eres el camino justo de la salvación.
Jugador que acabó como pieza,
el perfecto proyecto del gran perdedor.

Ya andaría goloseando en otros besos,
de esos que de ilesos ahora no saben a nada.
Recogiendo placeres y cuentos,
como al descuido caídos de anónimas faldas.
Y andaría libre como el viento,
siendo un elemento de la madrugada,
si no fuera por lo que yo siento
cuando tú me faltas.
Ya bohemio siempre a todo gusto,
de locuras ebrio y el alma bien desaliñada,
confirmando que el amor no es eso,
sino cuatro letras que andan desorganizadas.
Si supieras todo lo que has hecho,
todo lo que llenas, todo lo que matas,
si no fuera por lo que yo siento
cuando tú me faltas.
Ya andaría goloseando en otros besos,
de esos que de ilesos ahora no saben a nada.
Recogiendo placeres y cuentos,
como al descuido caídos de anónimas faldas.
Y andaría libre como el viento,
siendo un elemento de la madrugada,
si no fuera por lo que yo siento
cuando tú me faltas.
Ya bohemio siempre a todo gusto,
de locuras ebrio y el alma bien desaliñada,
confirmando que el amor no es eso,
sino cuatro letras que andan desorganizadas.
Si supieras todo lo que has hecho,
todo lo que llenas, todo lo que matas,
si no fuera por lo que yo siento
cuando tú me faltas.
Si no fuera por lo que yo siento
cuando tú me faltas.

13 de junio de 2012

Clase media y elecciones

En esta recta final de las elecciones federales para México 2012, dados los acontecimientos que se vienen acumulando desde el 2000, me vienen a la mente las palabras de Mario Benedetti Daniel Cézare en su "Poema a la clase media", irónicamente parece tan neutral  y aplicable a todas las reacciones de todos los sectores políticos en nuestro país.

Al final, creo que todos padecemos algo de esa medianía y todos contribuimos, a medias, en construir y destruir nuestro destino como nación:

Clase media
medio rica
medio culta
entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia medio grande

Desde el medio
mira medio mal
a los negritos
a los ricos
a los sabios
a los locos
a los pobres

Si escucha a un Hitler
medio le gusta
y si habla un Che
medio también

En el medio de la nada
medio duda
como todo le atrae
(a medias)
analiza hasta la mitad
todos los hechos
y (medio confundida)
sale a la calle con media cacerola
entonces medio llega a importar
a los que mandan
(medio en las sombras)
a veces, sólo a veces, se da cuenta
(medio tarde)
de que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina

Así, medio rabiosa
se lamenta
(a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza
a entender
ni medio
                                                               (Daniel Cézare)
Fe de erratas:
16 de junio de 2012: En muchos espacios de la red se adjudica este poema a Mario Benedetti, observo que el autor original y otros que se han percatado del error avisan del mismo, como es el caso en esta entrada. Hice una búsqueda para confirmar y todo apunta a que es verdad y por ello la corrección y mis respetos para Daniel Cézare por esas palabras tan duras, tan ciertas y tan estimulantes de la reflexión sobre nuestra idiosincrasia.

Trinos al vuelo