2 de octubre de 2012

Trámites

La vida está llena de trámites, nacer y morir implican trámites y entre esos dos eventos la cantidad de filas, asientos antinalga, antiespalda y anticuello es absurda, en especial cuando para un mismo propósito el gobierno y los bancos te obligan a repetir el martirio una, dos, tres, ene veces, como esperando que algunos se suiciden para disminuir sus emisiones de carbono y el calentamiento global.

Michael Ende nos lo advertía en uno de mis libros favoritos, "Momo", estamos ante una invasión de hombres grises que encuentran cada día las más atractivas formas de obtener nuestro tiempo para convertirlo en fumarolas, también grises y al final hacer de nuestra vida un arcoiris, gris.

Pero si al final de tantos trámites aun puedo escuchar a mi hija correr por el pasillo de la universidad gritando "paaaaapiii", si me quedan los instantes en que admiro la belleza de mi esposa y recibo su cariño, si aun puedo ver a mis padres y visitar a mis abuelas y compartir la mesa con la familia, si al menos puedo leer un libro o evocarlo en mi mente y perderme en los caminos de mi imaginación mientras escribo o pienso, entonces, todas las horas de hastío e improductividad que ocasionan los hombres grises del gobierno, bancos y otras "instituciones" pueden quedar en el olvido.

Trinos al vuelo