21 de abril de 2011

Una de esas noches

Hoy es una de ellas, una de esas noches en que la lógica en mi mente y las emociones en mi corazón funcionan a la inversa de lo que ocurre en la vida real. Y lo digo así por no asumir un rol pretencioso, egocéntrico y altanero, lo digo así porque no me entiendo, porque hay un coctel de sensaciones encontradas ante algo que es tan claro.

Esta noche compartí mis sentimientos con la mejor intensión, recibí de vuelta una ola de reacciones emocionales abiertas como las cortaduras de una arteria, las recibí y de alguna forma supe o pensé que lo merecía.

Esta noche es una de ésas en las que uno teme cosas que debió temer minutos antes, una de ésas en las que el "bien actuar" según los psicólogos y la bibliografía disponible se convierte en superchería barata ante la aplastante realidad de una tremenda felicidad robada.

No hay intensión buena que valga una felicidad secuestrada inconscientemente, no cuando se ama a la persona propietaria de esa dicha. Ni siquiera cuando esa intensión era la búsqueda de una felicidad más profunda, más pura y elaborada como el brillo de un diamante... ¡No hay justificación para ello!

Minutos, sólo minutos para decir "te amo", para sonreír en complicidad, para besar el alma sin interrupción, para reflejarnos en nuestras miradas, para ser un Nosotros y no el Ellos que se espera de nuestra relación, minutos de pareja cuya exigencia parece costar muy caro.

Ésta es una de esas noches solitarias, absurdas e incoherentes que parecen respirar por sí solas y despertar amenazantes...

Ésta es una de esas noches intoxicadas por la honestidad y cegadas por la sombra densa de la frustración.

Pero aunque ésta se una de esas noches, aunque reciba las culpas de esta desventura nocturna por haberme convertido en el subversivo involuntario que ha dicho las verdades dolorosas de nuestra situación; quiero que mañana no sea uno de esos días, sino que aprendamos juntos, a construir nuestras propias jornadas, las diurnas y las que ocurran al ocultarse el sol.

8 de abril de 2011

Cotidiano

Que hoy pase de todo, que sonrías, que te aburras, que te dé hambre, que tengas mucho trabajo, que tengas prisa, que te puedas sentar a descansar cinco minutos, que te dé calor, que te saluden, que olvides algo y lo recuperes a tiempo, que escribas, que leas, que vivas un día lleno de cotidianidad, pero que a cada momento te encuentres con la sorpresa certera de que TE AMO.

Trinos al vuelo