8 de julio de 2010

Economía del tiempo

Desperté animado, contento, más aún, feliz.

Llevo toda mi "rutina" cumplida hasta ahora, todos los compromisos atendidos con una sonrisa, todos los pensamientos, duros, suaves, románticos, ciudadanos y contestatarios, cruzan por mi mente como estrellas fugaces.

Estoy inspirado, quiero escribir cientos de líneas acerca de todo: del mundial de fútbol, de las elecciones, de muchos mitos más; de la tecnología, el dinero, la moda y otras trivialidades; de la fe, la amistad, la familia, el amor y eso que realmente importa.

No tengo tiempo para desahogar la inspiración, lo estoy economizando para ocuparlo contigo, que formas parte de lo verdaderamente importante.

Trinos al vuelo