10 de noviembre de 2009

Si

Si este espacio intacto de ti pudiera llenarse,
si el resplandor nocturno no lastimara mis retinas,
si la ventisca no contrabandeara partículas de polvo,
si el metal no fuera frío en esta época nostálgica,
si el segundo número primo perdiera sus significados,
si esos significados se alejaran de nuestro corazón,
si los corazones dejaran de latir por voluntad,
si las voluntades tuvieran fuerza de huracanes,
si la nostalgia no dilatara mis pupilas al leer tu nombre.

Si este abismo se salvara con una sola decisión,
si el vuelo se emprendiera desde otra sala de espera,
si una voz mediatizada uniera nuestros labios,
si la obligación se postergara en favor de un deseo,
si nuestras huellas en la arena fueran imborrables,
si una mirada no fuera más que un instrumento,
si no estuviera preso de estas condiciones,
si yo no fuera yo, sino alguien más valiente,
si tú no fueras tú y no temiera perderte.

Si la espera se termina,
que terminemos con la espera.

Trinos al vuelo