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26 de marzo de 2013

Despertar a media noche

Todo inicia con algunas vueltas sobre uno mismo, ciertos sueños intermitentes de lo más extraños, de lo más reveladores y de lo más difíciles de recordar en cuanto se adquiere conciencia, luego de que la sed y los dolores de estómago obligan a levantarse, beber agua como si se descubriera un oasis y pasar unos minutos como el rey de los mosaicos con un cetro de papel higiénico.

El retorno a la cama es casi heroico, se siente como si hubieran pasado meses de no estar ahí. Un hermoso cuerpo tibio recibe entre sueños y preguntas balbuceadas a lo que queda de uno, se administran de nuevo los espacios, se intenta recuperar el ritmo respiratorio y se hace memoria hasta caer en la cuenta de que reconstruir un sueño interrumpido a las 3 de la mañana es imposible, solo queda escribir una entrada en el blog como esperando cifrar un mensaje subliminal que permita volver a dormir, hasta la mañana que se aproxima.

17 de septiembre de 2010

Locuras en medio de huracanes

Llegó Karl a Veracruz y tuve oportunidad de refugiarme en casa. Sin energía eléctrica y con varias emociones licuándose en mi interior, una impetuosa necesidad de activarme me llevó a realizar una pequeña imprudencia que terminó bien y me ayudó a liberar muchas frustraciones.

Desde que me mudé a mi casa actual no pude dejar el refrigerador en el lugar apropiado debido a que en el espacio que lo quería había una repisa empotrada, luego dejé pasar un año y dos meses hasta hoy para aprovechar a que el aparato se descompusiera y lo tuviera que vaciar a la espera de que lo vengan a reparar la siguiente semana. Quité la repisa y procedí al cambio que se dificultaba porque la puerta no es suficientemente ancha para dejar pasar al frío electrodoméstico. Estando solo, esto fue lo que tuve que hacer:

0. Tomar todas las precauciones como quitar muebles y objetos que pudieran estorbar, así como amarrarme fuertemente una sábana alrededor del abdomen para evitar una hernia ya que el refri pesa como 100 kilos aproximadamente


1. Subir el refri a la barra:
Nótese mi profesional punto de apoyo, casi nunca plancho, pero ya sirvió para algo xD
2. Bajar el refri del otro lado, lo cual fue lo más difícil porque el lavabo estorbaba y temía quedar prensado:
Aquí el punto de apoyo tuvo que ser usado de forma distinta
3. Acomodar el aparato en su nuevo lugar:
Esto fue lo más sencillo obviamente
Nada mal para un tipo que pesa 65 kilogramos, es profesional de las humanidades (no ingeniero pues) y estuvo solo como la luna durante el huracán Karl.

Confieso que fue bastante "terapéutico" y liberador este ejercicio, aunque sugiero que "no lo intenten en casa sin la supervisión de un adulto" xD


Dame un punto de apoyo y moveré el mundo (Arquímedes)

21 de diciembre de 2009

¿Cuándo es demasiado tarde? - Espejo I


El espejo avienta a mis ojos una imagen preocupante, una persona desconocida que debe afeitarse, limpiarse y deshincharse después de algunas horas de sueño, debe hacer todo eso sin estar muy seguro de que los motivos le sean válidos, suficientes o, cuando menos, razonables.

El espejo me mira con mis propios ojos y emite una serie de juicios severos y múltiples hasta alcanzar un número tan exorbitante que se le olvidan, que deja de mirarme y abandona su papel de personaje con vida propia para convertirse en un burdo reflejo sobre la pared que actúa según mis órdenes, que muere en mi ausencia.

Pero después de un rato el espejo sigue ahí, sin necesidad de una pared, sin necesidad de unos ojos, enjuiciando y hablándome en el silencio del camino a la rutina diaria, el espejo escarba en los motivos para vivirla, en los argumentos para asumir los roles que le dan un sentido a esta existencia aunque el destino de ese sentido se aleje cada día más del que quisiera alcanzar.

Fijo la vista en el camino, consulto la agenda, me sumerjo en la cotidianidad laboral y me dejo narcotizar por el estrés, los pendientes, los urgentes, las ocurrencias de los jefes, los mensajes virtuales, los modales, la estridencia del trimbre telefónico... Me olvido del espejo.

Llega el silencio, un instante de él basta, le recuerdo, le extraño y me dirijo al sanitario donde me encuentro de nuevo con esa mirada casi ajena que me pregunta por qué, que me exige una decisión o, por lo menos, una explicación para esa incapacidad de decidir... Y la mirada es hipnótica, pareciera que el ojo derecho me invita a tomar un camino y el izquierdo me advierte de lo que me pierdo al renunciar al otro... Vuelvo a tomar el control de mi reflejo, huyo a la oficina.

Llega la noche, cada noche, recorro algunos kilómetros frente al mar rumbo a un hogar vacío, me sorprende no desear que esté ahí quien debería, me sorprende desearle aunque no deba, pero a fin de cuentas, en ese lugar, sólo me recibirá mi reflejo para preguntarme - ¿Hasta cuándo es demasiado tarde?

Continuará

5 de octubre de 2009

La culpa de la luna


Yellow Moon
Cargado originalmente por Martin Cathrae
La gente se alborota con la luna llena, pero la que se llena en octubre ofrece un catálogo de locuras inacabable, una gama de impulsos, groserías, sensibilidades, malabarismos, nerviosismos, sensualidades, indecisiones, inspiraciones, cursilerías, arrebatos, crímenes, apetitos, ansiedades, romanticismos, entregas y fantasías tan aparentemente palpables y prometedoras como la idea más infactible al abrigo de una sobredosis de cafeína.

La luna de octubre merece nuestras miradas ¿o será que nuestras miradas merecen la luna de octubre después de nueve meses de tolerancia en este mundo tan gris y abstemio?

La luna de octubre se antoja contigo, se antoja en tus ojos y en tus hombros acariciados por la brisa en la playa, se antoja con la arena en los pies y en las espaldas, iluminando un juego infantil que deja sus huellas a segundos de ser borradas por la marea, proyectando nuestras sombras bajo un beso salado que vuela entre los irónicos imposibles de nuestras insignificantes existencias.

Podemos culpar a la luna de este juego menos infantil, éste que ha dejado huellas que no podrán borrarse con el vaivén de las olas, éste en el que se niega la realidad para dar paso a la ilusión, éste en el que la misma luna nos ofrece asilo político y, al cabo de esta eternidad sin nosotros, nos obsequia una nacionalidad: lunáticos.

28 de septiembre de 2009

De religión y otros demonios I

En respuesta a Adriana por su publicación "La cantata del diablo"
Aunque seguro que muchas personas más me malinterpretarán...

Prólogo: Pretendía contestar en el blog de Adriana, pero cuando vi todo lo que escribí me pareció un abuso de su espacio, así que mejor uso el mío y lo enlazo. El punto de partida es la lectura, escucha y visualización de la actuación del grupo Mägo de Oz, concretamente respecto a su canción "La cantata del diablo".

Esta creación musical pretende ser contestataria y lo consigue muy bien si no nos ponemos exigentes. Es una lástima que la sobresaliente calidad musical de la banda (en verdad que son geniales) y lo crítico de su letra se vea eclipsado por la ignorancia e incongruencia del discurso que manejan con el uso de los símbolos (¿recuerdas el interaccionismo simbólico?), concretamente el de Cristo en la cruz (al que suelen poner de cabeza en sus actuaciones).

Estudiando al Cristo histórico, no al "divino" promovido por los sectores más "poderosos" y conservadores de la Iglesia Católica y otras ramas del cristianismo, te encuentras con que Cristo fue quizás la persona más contestaria de su tiempo y eso fue lo que le hizo morir torturado (o en el más escéptico de los casos, exiliado).

Leyendo las bienaventuranzas (de él), es fácil concluir que para muchos constituían un grito sediento de justicia y un llamado a la revolución (los zelotes lo llegaron a malinterpretar como un llamado al levantamiento en armas). Ridiculizar la imagen de Cristo para protestar por las injusticias de la Iglesia Católica y de otras instituciones que abusan del poder, es caer en un absurdo, es conformarse con lo que nos mal-enseñaron en el catecismo, sin buscar la esencia de lo escrito, sin estudiarlo en su contexto.

La letra de "La cantata del diablo" dice muchas verdades incómodas, aunque no tan incómodas como las que dijo Cristo en su tiempo. Hoy se critica a la Iglesia Católica, antes, él criticó el abuso de poder y la hipocresía en el judaísmo (sí, también criticó la religión)... Seguro que hoy Cristo repudiaría a muchos de los que se dicen pastores de "su Iglesia".

No es muy difícil hacer este tipo de críticas, todas las instituciones religiosas parecen haberse esmerado por siglos para que hoy fuera realmente sencillo sacar verdades incómodas acerca de ellas. Sin embargo cabe preguntarse ¿por culpa de las instituciones religiosas debe machacarse la historia de las comunidades y su fe? No hablo de fe cristiana únicamente, ni siquiera de la diversidad de religiones, hablo de la fe histórica (sé que estoy usando mucho esa palabra), la que ha mantenido el equilibrio de la vida y la convivencia humana... Hablo de que por cada Papa inquisidor, ha habido miles de cristianos que ofrecen sus vidas en búsqueda de justicia; por cada talibán terrorista, ha habido millones de musulmanes que mueren buscando la paz; por cada persona que en nombre de la ciencia o la economía nos ha llevado a holocaustos o a guerras absurdas, hay miles de científicos y líderes sociales que cuidan nuestro planeta, nuestra salud y nuestra forma de convivir.

Voces menos talentosas musicalmente que Mägo de Oz, pero mejor dotadas culturalmente, se han alzado y han cantado cosas así o más críticas, pero en un contexto en el que su coherencia les ha llegado a costar hasta sus vidas por una causa social (asesinatos consecuencia de la injusticia, no suicidos frutos del fanatismo)... A Monseñor Romero, Arzobispo de San Salvador (Nicaragua), lo mataron por levantar la voz en búsqueda de justicia para el pueblo, incluso varios sectores de "la Iglesia" le retiraron el apoyo por promover la "Teología de la Liberación". Algunos cantos de la "Misa Campesina" como los siguientes ilustran la esencia de lo que comento:

(Del Kyrie Nicaragüense)
Cristo, Cristo Jesús
identifícate con nosotros,
Señor, Señor mi Dios, solidarízate
no con la clase opresora
que exprime y devora la comunidad,
sino con el oprimido
con el pueblo mío sediento de paz...


(Del Credo)
Yo creo en vos compañero, Cristo humano, Cristo obrero, de la muerte vencedor.
Con tu sacrificio inmenso engendraste al hombre nuevo para la liberación.
Vos estás resucitando en cada brazo que se alza
para defender al pueblo del dominio explotador.
Porque estás vivo en el rancho, en la fábrica, en la escuela,
creo en tu lucha sin tregua, creo en tu resurrección


La crítica y la música son buenas y son necesarias. Ambas, acompañadas de compromiso social, perspectiva histórica y coherencia en el discurso, hacen que, incluso sin mucho talento musical, con cero mercadotecnia y hasta con las armas en contra, se pase a la historia y se cambien vidas.

Escribo esto como alguien que vivió una fe casi fanática en la infancia y la adolescencia, que vivió una conversión hacia la fe con compromiso social, la que me mostraba a Cristo humano e histórico. Soy alguien que también ha vivido períodos de sincretismo y repudio hacia quienes usan la fe para cometer atrocidades que luego quedan impunes o para mantener el status quo. Pero hoy, soy alguien que cree, alguien con la fe puesta en que el Reino lo construimos nosotros, quedarnos con los brazos cruzados a blasfemar no cambia nada.

En síntesis, me agrada bastante la propuesta musical de Mägo de Oz, admiro su crítica y su exquisita lírica, pero no pasan de ser un gran espectáculo en el que se hace todo lo posible por llamar la atención. Para asumir una postura frente a la vida, prefiero las manifestaciones más humildes y comprometidas con la vida, la justicia y la libertad, aunque no se oigan tan espectaculares ni sean tan bienvenidas en nuestra sociedad de consumo. Tengo fe, porque la soberbia del sincretismo me carcome los huesos, tengo fe, porque presencio milagros cada día que son explicados fantásticamente por el milagro de la ciencia, tengo fe, porque creo en la gente, porque de otra forma, no podría creer en mí.

Y quizás ahora haya quedado mal ante todos los bandos,
quizás se piense en el ridículo o en mi crucifixión,
por eso a veces vivo en el desierto,
donde quien me escucha soy yo

8 de septiembre de 2009

Perdidos y encontrados

El cansancio es directamente proporcional a la falta de inspiración... Y eso que los tiempos no están como para quedarse callado, hay tanto qué decir y tantos medios para hacerlo, que es fácil sentirse abrumado.

Por otro lado, el dichoso Twitter se roba, como en operación hormiga, los fragmentos que quizás compondrían una entrada relativamente decente en este blog y que se quedan como trinos efímeros... A esto de las redes sociales se le invierte mucho tiempo, apenas y puedo con Facebook, Last.fm, Scribus, EQUALA, Campus-Virtual, Yahoo Groups, Barrapunto y la blogósfera.

Y acerca de los correos electrónicos personales, escribir o contestar uno se ha convertido en una operación destinada a los fines de semana sólo para personas muy, muy especiales... Como en su momento llegó a ocurrir con la correspondencia de bolígrafo y papel.

Estamos experimentando cambios cuantitativos y cualitativos en la forma de comunicarnos, ahora cualquiera puede decir algo muy breve y banal a mucha gente con una sola emisión e, irónicamente, puede intentar decir muchas cosas muy profundas expuestas a todo el mundo sin que nadie les preste atención.

Nos vamos convirtiendo en un ejército dedicado a alimentar el ciberespacio al tiempo que nos alimentamos de él, nos perdemos en esta red infinita creada para encontrarnos, nos encontramos y nos damos cuenta de que en realidad seguimos buscándonos, porque la búsqueda es un pilar de la vida humana, de la vida en general.

Todo sea para bien... ¿O no?

9 de agosto de 2009

Para escribir...

Julio fue un mes complicado, el inicio de agosto se pinta de gris y forma un nudo en mi pecho. En mi camino se interpone una encrucijada que a veces me invita a dar marcha atrás.

Cada vez que vivo un momento así, entiendo mejor por qué dicen que la libertad se siente al principio como estar cayendo en un profundo abismo. Me preocupa que me sucedan estas cosas a mi edad.

Podría escribir sobre el viaje a Cuba, debería hacerlo porque esos diez días me trajeron hasta este punto, me alejaron del rumbo que iba recorriendo, me cuestionaron y me mostraron lo poco que he crecido y lo solo que me siento cuando estoy conmigo mismo. Esos días también fueron de trabajo, pero en medio de una realidad tan distinta y con fines tan diferentes a los que estoy acostumbrado, que lo disfruté aunque me costara algunos kilogramos menos.

Me reencontré con gente que irradia espiritualidad y sabiduría (si, en medio de la Revolución), me enfrenté a un dilema, al mismo de siempre, me traje el compromiso de darme el tiempo y espacio para reecontrarme a mí, porque de otra forma el sueño de encontrarme con alguien más se quedará en eso, un sueño irrealizable debido a lo inconsciente que soy de mi existencia.

Podría escribir sobre economía y política, alimentar los viejos "grandes" debates que al final de cuentas olvidan los micromundos de amor, hambre, esperanza y cotidianidad que existen entre las consecuencias de decisiones tomadas por unos cuántos que gobiernan a través de dictaduras, democracias, monarquías u oligarquías.

Podría escribir sobre la familia, sobre el amor, la pareja, el futuro y la pasión; sobre la alegría y la tristeza, el compromiso y la doble moral, el escándalo y la seguridad de una vida conforme a las reglas; sobre Dios y la Revolución como si fueran antónimos o sinónimos, sobre la falacia del sincretismo o acerca de la metáfora de Isla en la que vivimos en medio de una era bautizada con la etiqueta de comunicación.

Podría escribir mucho, pero para escribir necesito de mí y no me encuentro.


Para tomarlo con un poco de humor: "Me busco pero no me encuentro" (en el blog de Sra. Pelo)
es curioso que lo leyera justo después de escribir esto, chistoso pero cierto.

18 de junio de 2009

Puntos suspensivos

¿A quién se le ocurrió la idea de los puntos suspensivos?

Esos signos llenos de significados y carentes de significante excepto quizás por el ruidoso silencio que evocan...

...

...

¿Verdad?

Tan útiles como las pausas y tan desesperantes como la indecisión, los puntos suspensivos representan mucho más que tres golpes minúsculos grabados uno junto al otro... Representan lo que su autor no quiso decir, lo que los lectores desean interpretar y lo que en realidad sucederá o sucedería si...

[...] Últimamente me doy cuenta de que uso demasiados puntos suspensivos en mi comunicación cotidiana, quizás como reflejo del millar de situaciones que siguen a la espera de que les ponga punto final, o punto y seguido, o dos puntos... Pero que siguen en suspenso a fin de cuentas...

[...] A veces, después de ciertas decisiones, se extrañan tanto las cosas imposibles, los cuentos de hadas, los sueños guajiros y demás supuestos obstáculos para el desarrollo personal, que se siente uno tan incompleto como un texto que "concluye", irónicamente y sin que se pueda afirmar que sea cierto, en puntos suspensivos...

22 de abril de 2009

Últimamente no vuelo en papalote

Quizás se deba al mentado estrés pos-vacacional (aunque... ¿cuáles vacaciones?) o al exceso de trámites burocráticos a los que me he expuesto en las últimas semanas; podrían ser las dieciséis (sí, 16) horas diarias de trabajo que, sin considerar la suma de los segundos que uso para cambiar de un tema a otro, de un cliente a otro, de una institución a otra, de un papel a otro, de una ventana a otra, de un jefe a otro, de un colaborador a otro, de un estudiante a otro, de un maestro a otro, de un camino a otro, de un amor a otro y de todo eso a mí mismo.

El caso es que últimamente no estoy volando en papalote, me estoy quedando en el suelo, moviendo mi existencia cada día más a rastras, con ímpetu, con entrega, pero sin sonrisas. El banco del tiempo cada día parece cobrarme más intereses, cada día parece hacerse más dueño de mí y un hombre gris enrolla mi tiempo en un papelito frágil y se lo fuma en mi cara.

Temo convertirme en uno de esos tantos seres que obsequian sonrisas de cinco pesos ($5) pero cuyo costo de producción se eleva al infinito, porque son mandadas a hacer a medida, según la persona y el objetivo... No ha sucedido aún, sigo siendo yo, pero estoy a la mitad del túnel entre lo predecible y la locura, entre esto y lo otro sin saber cuál es la respuesta, ya no correcta, sino simplemente la que busco.

Mi papalote está ahí, como aferrado con su cola a la frágil rama de un vetusto árbol enraizado hasta el centro de la Tierra... Mi papalote está esperando y desesperándose para emprender el vuelo conmigo... ¿Quién inventó aquello de hacer de la vida un papalote? Quien haya sido, no tenía idea de lo difícil que es realizar esa propuesta.
Actualización
En honor al comentario de Bessie, Radio Pelícano hace su contribución:



Canción: El papalote
Autor e intérprete: Silvio Rodríguez
Cita alusiva: "el día más importante de tu existencia fue el de tu muerte"
Ver la letra completa

21 de marzo de 2009

A veces me siento

A veces me siento como en:
  • Las once de la mañana sin un sorbo de café.
  • Las tardes frías y lluviosas añorando la casa y un buen libro.
  • El décimo día lejos del hogar.
  • Una playa sin más huellas que las mías.
  • Un punto de partida donde espero más lejanías.
  • Esa escalera que me lleva a oscuras a la ausencia de todo.
  • Aquellas largas temporadas de la infancia lejos de mis padres.
  • Las noches de adolescencia, insomnes por amores frustrados.
  • El primer día de una larga espera.
  • Las despedidas que parecen para siempre.
  • Una página marcada por una lágrima.
  • Esas mañanas al despertar de un sueño que no se hará realidad.
  • El último juego infantil con quien está a punto de fugársele la infancia.
  • Los momentos de apagar la luz de una casa a la que no volveré.
  • Una espera interminable, angustiosa y adormecedora.
  • El balcón silencioso de una casa donde se celebra sin mí.
  • La fantasía de ver a alguien desde la luna sin poderle alcanzar.
Y esta vez la espera es una cura incierta, la decisión un remedio más caro que la enfermedad y la indecisión un placebo aderezado de cinismo.

Nota: Se aceptan remedios caseros.

11 de enero de 2009

Constantemente imagino

Que durante veinticuatro horas soy capaz de recordar todos mis pendientes y realizarlos uno a uno sin contratiempos, sin llamadas inesperadas, sin una interrupción ni distracción, imagino que concluyo todas mis tareas y por fin puedo comenzar de cero sin dejar que nada más se me vuelva a acumular: el trabajo de titulación de la maestría que parece añejarse "en barricas de roble blanco", el proyecto para hacer más productivos mis veranos, las talachitas de la oficina, la organización de innumerables papelitos "importantes" (que, por más que les erradico del escritorio, se vuelven a acumular a la velocidad de la luz), darle una refrescada a mi portátil, detallar y ajustar algunas sesiones de clases (aunque nadie más que yo note el cambio), mi plan de conquistar al mundo (por lo menos el mundo que hay en mi cabeza que ahora mismo parece tenerme conquistado a mí).

Y constantemente vuelvo a mi realidad, habiendo consumido veinticuatro minutos de mi vida en imaginar que no desperdicio ni un segundo, robándome veinticuatro segundos más para concluir que lo que imagino no sólo es imposible, sino que me encuentro caminando en una ruta que conduce al lado opuesto de ese horizonte.

También acabo de decidir tomarme veinticuatro palabras más para afirmar que no hablo de perder el tiempo, tan sólo de disfrutarlo, aunque sea con estupideces.

Y quizás le haya robado a alguien veinticuatro de sus segundos ocupados en contar que el enunciado anterior tiene en realidad veinticinco palabras... Pero quizás también le haya robado una pequeña sonrisa.

31 de diciembre de 2008

Recuento de vuelos inspirados

En el último día del año me puse a revisar lo que escribí durante el 2008 y me pareció un saludable ejercicio listar los vuelos que, según yo (y nadie más que yo), realicé con un alto grado de inspiración (aunque esto no quiera decir que el producto final haya sido una maravilla).

Diecisiete de cincuenta y tres entradas fueron las seleccionadas. Cabe aclarar que son las que más me han gustado al leerlas en retrospectiva (quizás por eso escogí casi todas las de diciembre), no he considerado el número o tipo de comentarios, ni alguna estadística de visitas, sólo mi gusto personal. En orden de fecha de publicación:

  1. Julio y la obsidiana (30 de enero)
  2. Preludio a un fuego endémico (2 de febrero)
  3. ¿No te ha pasado? (6 de febrero)
  4. ¿No te ha pasado? Un vuelo al Circo del Sol (1 de marzo)
  5. En este juego inédito (12 de marzo)
  6. Un extraño personaje que lo cambia todo (17 de abril)
  7. Rita en la silla plástica (26 de abril, y sus secuelas hasta la 4)
  8. Huye (5 de junio)
  9. Quiero hablar más (14 de junio)
  10. Sólo se transforman (15 de julio)
  11. Onírico (11 de agosto)
  12. A quién (20 de septiembre)
  13. Dígame usted ¿por qué no comenta? (3 de diciembre)
  14. Nos hemos dado un tiempo (10 de diciembre)
  15. Pónme la luna a cuestas (23 de diciembre)
  16. Navidad (27 de diciembre)
  17. Hay noches (28 de diciembre)

Y releyendo puedo concluir, a poco más de 12 horas de iniciar un nuevo vuelo alrededor del sol, que 2008 fue genial, lleno de experiencias que me llevaron de lo sublime a lo ridículo y del éxtasis a la depresión, saturado de vida, impregnado de diversidad y universidad, enriquecido con metas cumplidas y amilanado con las que no quise cumplir, inyectado de desafíos, amores, decisiones, reencuentros y encuentros nuevos.

Gracias a cada persona que aportó algo a mi vida en estos doce meses, a los compañeros de trabajo que ya son amigos, a los amigos siempre cercanos y dispuestos, a los amigos que están lejos, a los conocidos cuya opinión me es incierta, a mi familia que me llena de certeza, a ti que me has leído, a ti que me has besado, a quien me la mentó desde su vehículo, a quien me prestó un servicio, a quien me permitió servirle, a la comunidad del software libre (que incluye muchos de los dos anteriores)... Gracias por llenar el 2008 y mis deseos más sinceros de que en 2009 nos permitamos vivir mejor y más intensamente.

Dejo un abrazo global y un beso muy particular.

28 de diciembre de 2008

Hay noches

Hay noches en que no me parezco al somnoliento ente que llega a su casa como despojo humano después de la jornada laboral. Noches en las que cruzo el portal de mi habitáculo sin ser invadido por el cansancio y el somnífero efecto del silencio y la televisión diciendo estupideces al final de la cena.

En esos espacios nocturnos, esporádicos como las visitas al cine, me descubro en medio de un crucero con su sinfín de caminos posibles e imposibles, una gama de opciones tentadoras que me llaman todas al unísono, me ofrecen sus mejores viandas, sus más finos placeres y sus más altos objetivos, sus armonías hiper-hipnóticas y sus cielos diáfanos con estrellas formadas caprichosamente como para entretener a la humanidad entera.

Y son tantas y tan tontas las tentadoras opciones que como tentáculos me inmovilizan tanteando cada una de mis tentaciones escritas con el tintero que una vez intenté tontamente ignorar.

Ninguna opción se realiza, ninguna mueve mi voluntad ni para destruirme ni para seguirme construyendo; ni para sanarme, ni para asesinarme de una vez por todas. Me quedo a medias de todo, escribiendo estas líneas necias sin un destinatario más evidente que el que veo en el espejo cada mañana, envejeciendo sin sentido y me reconozco pero no me acepto como uno más de los tantos que miran su reflejo y se reconocen pero no se aceptan.

Y queman tan quedo que cada manta queda intacta de quemaduras, queman tantas y son tan tontas tentaciones, que maduras... Y quedo en un silencio quedo.

Hay noches que sueño sin dormir, me embriago sin beber, vuelo sin fumar aunque esto último sea irrelevante porque siempre vuelo sin fumar... Hay noches que emprendo la salvación de mi mundo, y me convierto en héroe de armario, noches en que me convenzo de que tarde o temprano terminaré lo que pensé, aunque nunca lo haya empezado, noches que devastan mi ruina monótona y ácida y me transportan al encanto melancólico de mi prosperidad rutinaria y abrasiva.

Y te recuerdo... Contigo estoy tan cuerdo, que ni me acuerdo de las cuerdas que me sujetan a mis acuerdos... Y tú me quitas la cordura para estar en desacuerdo con los cuerdos.

Hay noches sumergibles y noches como ésta en las que me sumerjo sin tanque de oxígeno y me encuentro conmigo pero no tengo nada que decirme, o me digo sin poder escucharme, o me escucho sin ser capaz de responderme. Hay noches que parecen infinitas como para devorarse todos los mundos virtuales en el transcurso de su eternidad y fugaces como para siquiera comenzar a mirarles de reojo.

Esta oscuridad es tan luminosa que pone todo en claro: La Coca-Cola del cine tiene efectos secundarios.

5 de junio de 2008

Huye

Huye, deja tus recuerdos atrás, no voltees, huye a toda velocidad y piérdete en el infinito, en el sueño de una fantasía que enmascare tu realidad; ve a buscar tus migajas de felicidad a donde parece que a todo el mundo le sobran... Ve y descubre que no es cierto.

Corre lejos de tu playa, si tanto te harta cada uno de sus granos de arena, si ya no soportas ver tus huellas tras de ti... Vuela, alcanza un nuevo horizonte donde tus pisadas queden lejos, vuela y descubre que tus pisadas siguen persiguiéndote aunque no las veas.

Huye, porque quizás en tu aventura descubras que huir no sirve de nada si no somos capaces de escapar de lo peor de nosotros mismos... Huye y no olvides estas palabras para que te sirvan de ventaja cuando por fin te atrevas a enfrentarte contigo.

Mientras tanto, seguiré aquí, deseando lo mejor para ti, huyendo sin ir tan lejos, reuniendo la voluntad para hacerle caso a mis propias sugerencias.

21 de mayo de 2008

Sobre las rebanadas cardiacas

Me ha surgido la necesidad de hacer algunas aclaraciones a quienes amablemente han comentado sobre las rebanadas cardiacas:

Personalmente no he podido rebanar ni un pedacito de mi corazón y, aunque en momentos la idea me parece atractiva, me inclino más por la pretensión romántica y apasionada de un corazón completo que está siempre disponible para la pareja, los amigos, los padres y para la humanidad en general... Sin necesidad de convertirse en rebanadas que terminarán podridas con gran rapidez... Claro está que, así como no se puede rebanar el corazón, tampoco es cierto que se pueda dar el corazón entero a todo el mundo, así que no queda más que conformarse con lo que el tiempo, la energía y la voluntad ofrecen.

Corazón en rebanadas no es, no fue, más que la manifestación de una posibilidad tentadora pero absurda, deliciosa pero mortífera... De hecho no fue más que un ejercicio de imaginación.

31 de marzo de 2008

Como le pasó a Silvio con su unicornio

Me fue de maravilla en las vacaciones... Lamento no poder documentarlo con el exceso de palabrería que me caracteriza, pero algo en mi vida me tiene como le pasó a Silvio con su unicornio... Sin saber qué decir, qué hacer y con la desesperación de reencontrarle...

Que no se me malinterprete, estoy bien, pero la inspiración está tan dispersa y el corazón tan estirado, que no sé si escribir respecto al sobrecogimiento que me causó "La misma luna" (recomendable), sobre mis encrucijadas existenciales o de plano copiar y pegar una receta de cocina que nunca será preparada por mí.

Lamento si hay seres queridos que se sientan desilusionados ante este estado involuntario de mi ser; pero no lo puedo lamentar tanto como para deprimirme. Lamento herir, lamento alejarme, pero también tengo derecho a buscar mi unicornio cuando se me pierde... Cualquier información, la agradeceré (no puedo garantizar que la pueda pagar bien).

19 de marzo de 2008

Esparcimiento profundo

- Me voy de vacaciones.
- ¿A dónde?
- A Cancún.
- ¿Seguro? ¿No es muy caro?
- Conseguí hospedaje en casa de una amiga y su pareja, me recibirán con gusto.
- ¿No tienes algunas cosas pendientes por hacer?
- No tantas y pueden esperar un poco... Yo he esperado más de 10 años para tomarme un tiempo como éste.
- Supongo que te llevarás tu laptop por cualquier cosa...
- No, la dejo.
- ¡Cómo! Podrías necesitarla.
- Me las arreglaré.
- ¿Dejarás de hacer lo que has hecho siempre en esta temporada?
- Sí... ¿Por qué?
- No... Por nada... Disfruta tus vacaciones.
- Eso pretendo.
- ¿Y no vas a escribir en tu blog? ¿Quién va a cuidar de Postit?
- Escribiré al regresar, Postit se hospedará en casa de una persona de mucha confianza.
- Es Semana Santa...
- Pues este año mi retiro será diferente, Dios lo entenderá y me acompañará.
- ¿No dejas nada pendiente? ¿Seguro?
- Ya no importa, me voy... ¡Y de verdad lo disfrutaré!

Leo deja de conversar con su espejo, suelta su lastre, comienza a flotar y flotando hace su maleta... Unas horas más tarde estará emprendiendo el vuelo que lo llevará muy lejos de la rutina, con la esperanza de renovar el aire en sus pulmones, de traer nuevas ideas, nuevos ímpetus, determinaciones enriquecidas, mirada animada, espalda relajada, piel colorida, sonrisa natural...

Pero decide dejar una pista en el ciberespacio, un adiós temporal, más bien breve... Un abrazo a sus amistades y a las víctimas lectoras de sus locuras; un guiño y un beso para quien corresponda.

Que el equipaje no lastre tus alas (Sabina)
Título alternativo: ¿No te ha pasado? Capítulo 3

27 de diciembre de 2007

Soy...

Soy mi sueño y mi pesadilla,
tu ilusión y tus prejuicios,
soy el espejismo que ven todos,
la realidad que observan mis cercanos,
soy mi pretensión de libertad
y mi decidida esclavitud,
soy un felino de piedra
que en el mar aspira su verdad,
con el ritmo del caribe a plenitud
inspirado con las notas literales
de sabidurías milenarias viajeras del tiempo,
que se hacen huéspedes de la gente común,
tan común como soy yo.

(Las vacaciones lo inspiran a uno, aunque sea para escribir fumadeces)