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18 de enero de 2021

Tres veces frío

El aislamiento, los espacios vacíos, las memorias, las sombras, la medicina, las listas, la ley, ... El invierno tres veces más frío.

13 de enero de 2020

La luna del lobo 2020

 
Alguna energía especial debe traer consigo la luna llena de enero como para que los nativos americanos le nombraran la "luna del lobo", debido a que percibían un incremento en los aullidos en esta temporada. 
 
En 2020, además, hubo eclipse de luna el 11 de enero y en esa fecha exactamente mi familia por elección y yo vivimos la noche más maravillosa de nuestras vidas... 
 
Retomando aquello de que "hasta lo mismo es diferente", hoy releo con otros significados "La culpa de la luna", que escribí hace 11 años (un 5 de octubre, misma fecha en la que 11 años después estaba iniciando nuestro "Tener"): http://a-volar.blogspot.com/2009/10/la-culpa-de-la-luna.html
 
El universo no se equivoca.

26 de marzo de 2013

Despertar a media noche

Todo inicia con algunas vueltas sobre uno mismo, ciertos sueños intermitentes de lo más extraños, de lo más reveladores y de lo más difíciles de recordar en cuanto se adquiere conciencia, luego de que la sed y los dolores de estómago obligan a levantarse, beber agua como si se descubriera un oasis y pasar unos minutos como el rey de los mosaicos con un cetro de papel higiénico.

El retorno a la cama es casi heroico, se siente como si hubieran pasado meses de no estar ahí. Un hermoso cuerpo tibio recibe entre sueños y preguntas balbuceadas a lo que queda de uno, se administran de nuevo los espacios, se intenta recuperar el ritmo respiratorio y se hace memoria hasta caer en la cuenta de que reconstruir un sueño interrumpido a las 3 de la mañana es imposible, solo queda escribir una entrada en el blog como esperando cifrar un mensaje subliminal que permita volver a dormir, hasta la mañana que se aproxima.

16 de marzo de 2013

Réquiem por Tomy

Esas ausencias que son para siempre se manifiestan lentamente, conforme se hace uno a la idea de la partida y recuerda los gestos, actitudes y comentarios de quien se fue. Así me está pasando con nuestra Tía Tomy, guardo gratas memorias de ella: sus visitas a mi abuela significaban alegría renovada, el amor que profesaba hacia sus hijos, nietos, yernos, nueras y sobrinos era siempre ejemplar, su porte elegante y fresco que contrastaba amablemente con su sencillez... Pasará un tiempo antes de la resignación, pero no habrá años suficientes para que dejemos de pensar en ella quienes recibimos su amor y la amamos en consecuencia. Dios bendiga a nuestra Tía Tomy y que descanse en paz.

26 de septiembre de 2010

Refrigerador flotante


Refrigerador flotante
Originally uploaded by leoperbo
En referencia a mi publicación anterior, es curioso que horas después de la hazaña mi refrigerador hubiera sido convertido en un mini-Titanic doméstico, navegando por las profundidades de mi cocina y naufragando al descender el nivel de agua desbordada de los ríos por efecto del huracán Karl.

Humor a parte, espero que quien lea esto ya haya hecho alguna aportación para apoyar a las personas verdaderamente damnificadas con el meteoro. En lo personal, no soy partidario de depositar dinero en cuentas bancarias dedicadas a recolectar donativos para la atención de estos acontecimientos, por lo general un alto porcentaje de esos bien intencionados depósitos va a parar a las arcas de los funcionarios públicos, más si dichos funcionarios se llaman Fidel Herrera Beltrán.
Viviendo cerca, es posible apoyar con la limpieza de casas de conocidos afectados, colaborando en albergues, llevando despensas y ropa a centros de acopio y, de preferencia, apoyar en la entrega de las mismas para vigilar que ningún parásito se embolse cosas sin necesitarlas.

Viviendo lejos, es mejor donar en especie en centros de acopio, o donar dinero pero a cuentas de familiares  o amigos afectados.

Aquí hay más imágenes.

17 de septiembre de 2010

Locuras en medio de huracanes

Llegó Karl a Veracruz y tuve oportunidad de refugiarme en casa. Sin energía eléctrica y con varias emociones licuándose en mi interior, una impetuosa necesidad de activarme me llevó a realizar una pequeña imprudencia que terminó bien y me ayudó a liberar muchas frustraciones.

Desde que me mudé a mi casa actual no pude dejar el refrigerador en el lugar apropiado debido a que en el espacio que lo quería había una repisa empotrada, luego dejé pasar un año y dos meses hasta hoy para aprovechar a que el aparato se descompusiera y lo tuviera que vaciar a la espera de que lo vengan a reparar la siguiente semana. Quité la repisa y procedí al cambio que se dificultaba porque la puerta no es suficientemente ancha para dejar pasar al frío electrodoméstico. Estando solo, esto fue lo que tuve que hacer:

0. Tomar todas las precauciones como quitar muebles y objetos que pudieran estorbar, así como amarrarme fuertemente una sábana alrededor del abdomen para evitar una hernia ya que el refri pesa como 100 kilos aproximadamente


1. Subir el refri a la barra:
Nótese mi profesional punto de apoyo, casi nunca plancho, pero ya sirvió para algo xD
2. Bajar el refri del otro lado, lo cual fue lo más difícil porque el lavabo estorbaba y temía quedar prensado:
Aquí el punto de apoyo tuvo que ser usado de forma distinta
3. Acomodar el aparato en su nuevo lugar:
Esto fue lo más sencillo obviamente
Nada mal para un tipo que pesa 65 kilogramos, es profesional de las humanidades (no ingeniero pues) y estuvo solo como la luna durante el huracán Karl.

Confieso que fue bastante "terapéutico" y liberador este ejercicio, aunque sugiero que "no lo intenten en casa sin la supervisión de un adulto" xD


Dame un punto de apoyo y moveré el mundo (Arquímedes)

25 de abril de 2010

Trinos: Libertad y software libre I

Una serie de muchas de las reflexiones que me provoca la filosofía del Software Libre.

El 24 de abril de 2010, después de la FLISoL-Veracruz, escribí lo siguiente, iniciando con una pequeña broma que luego me llevó a pensamientos más "profundos":


  • Conclusión en este día de #FLISoL: El software es como el sexo, si es libre, es mejor xD [twitter]
  • Libertad es un concepto que toma años comprender y asumir, se construye día a día y exige paciencia y dedicación [twitter]
  • Libertad no es ir a la deriva, puesto que ello implica ser preso del azar... [twitter]
  • Libertad no es satisfacer el deseo del momento puesto que ello nos convierte en cautivos de nuestros apetitos e impulsos [twitter]
  • Libertad es disfrutar la vida sin apegos, libertad es capacidad de compartir porque no soy preso de lo que creo poseer... [twitter]
  • Libertad es compartir porque al hacerlo construyo una comunidad que se libera de la insatisfacción de sus necesidades [twitter]
  • Entendiendo así la libertad, es que veo en el #SoftwareLibre un icono de la misma [twitter]
¿Y para ti qué es la libertad?

16 de abril de 2010

Resumen de noticias

De adelante para atrás...

Hoy concluí uno de los pendientes que más estrés me estaban causando... Aún quedan dos muy importantes y es posible que por ello los vuelos sigan escaseando.

Semana Santa fue en familia, fue genial y quiero que se repita. La prima mayor y su esposo son una familia y unos anfitriones insuperables. Las tías aguantaron el paso por Cholula, Puebla, Atlixco, en todo recorrido, a toda hora, en toda actividad. La espiritualidad se hizo presente y no fue necesariamente en los templos, fue entre nosotros y eso lo hizo más especial, más humano... Nos hizo más felices.

A partir de este año, cada 21 de marzo celebro mucho más que la primavera, mucho más que el nacimiento de un ilustre mexicano. Algo nuevo nació ese día para mí, o quizás dejamos que algo que venía gestándose tuviera un nombre y se convirtiera en compromiso. Todas las cábalas, las religiosas, las numerológicas y hasta las científicas anuncian maravillas para este suceso.

Guadalajara estuvo genial con mis estudiantes de Ciencias de la Educación, hubo oportunidad para todo: diversión, cultura, convivencia, formación... Pudimos aprovechar el 95% de dichas oportunidades, nada mal para un grupo de 13 personas.

31 de agosto de 2009

Infancia y galletas de la suerte

Entre ayer y hoy viví en carne propia uno de ésos fenómenos sincronísticos (dice mi amiga cara-de-oxiuro que fueron estudiados por Carl Jung) que dejan pensando.

El sábado reciente, pasaron en televisión abierta (México) la película "Nuestra Pandilla" (The Sandlot), una de mis favoritas del estilo, junto con "Cuenta conmigo" (The body). Durante toda la transmisión (a pesar de los alucinantes comerciales de "Primer Nivel") estuve recordando a mi amigo Germán, a quien conocí en segundo de primaria por haber llegado como niño nuevo a mi salón y por vivir a una cuadra de casa de mi abuela, cuando yo vivía con ella.

Él siempre rayaba en la hiperactividad, me invitaba constantemente a su casa para jugar béisbol en la cochera y romper una o dos ventanas (tal como yo temía que sucedería) antes de que su mamá le arrebatara el bate o el vecino se quedara con la pelota y fuera a acusarnos. Me invitaba al rancho de su abuelo, para lo cual había que "acampar" en su casa y desvelarse como se desvelan los niños de siete años, luego, vivir el suplicio de ser arrancados a las cuatro de la madrugada de la cama para emprender el viaje a un día lleno de aventuras, bichos, animales, pasto y lodo... ¡GENIAL!

Cada vez que veo "Nuestra Pandilla", sé muy bien que Germán fue para mí como Rodríguez para Scott, el amigo sin el cual me hubiera convertido en 100% ñoño, supongo que logré erradicar hasta un 60 ó 70% de ñoñez gracias a muchos amigos como Germán, pero él fue el primero que encontré.

Los años pasarían, llegaría la adolescencia y poco a poco nuestros caminos se irían separando, él dirigiendo su propia autodestrucción y yo tratando de construir algo que hasta ahora sigue viéndose un poco deforme, pero estable. Supe de muchos intentos suyos por "reformarse" y hasta hace poco me dio la impresión de que, ya fuera del país, está mejor y viviendo lejos de ese instinto autodestructivo.

Resulta que al siguiente día, casi por accidente, "abrí" una galleta de la suerte virtual (de ésas tonterías que uno hace en Facebook) que decía:

- "Nada se pierde para siempre. Lo que piensas que has perdido lo encontrarás en otro lugar".

A lo que se me ocurrió comentar:

- "¡Tómala! ¿Esta galleta habrá sido sólo para mí?" porque alguien por ahí (fuera de este tema) suele ser extremista en el "todo o nada".

Horas después, Germán, casi de la nada y después de mucho tiempo de incomunicación, comentó respecto a mi galleta:

- "Espero que sí sólo para ti, pues yo no quiero encontrar eso que perdí, nunca más. desolé". Para mí ha sido una forma de decir "ahora estoy bien".

Después entablamos una pequeña conversación medio nostálgica de aquella infancia que ahora se ve tan lejana... Con tantos años que han pasado, veo que al final, la galleta tenía razón: "nada se pierde para siempre", al menos no lo que es importante.

28 de mayo de 2009

Estupidez

No lo pude evitar, en medio de este período de exceso de trabajo (gracias "influlenza"), me hice un espacio de cinco minutos para decir que todos hemos cometido alguna estupidez en nuestras vidas, pero últimamente, me he encontrado con gente que ha hecho de su existencia un monumento a la estupidez... Y qué sin cuidado me tendría eso (es más, qué bien estaría si ellos así lo quieren) de no ser porque su estupidez se está consumiendo mi tiempo, mi energía y mi paciencia.

Si alguna persona lectora se siente aludida, no se preocupe, el nivel de estupidez al que me refiero no permitiría hacer esa conexión.

Ahora sí, ¡a seguirle!

22 de abril de 2009

Últimamente no vuelo en papalote

Quizás se deba al mentado estrés pos-vacacional (aunque... ¿cuáles vacaciones?) o al exceso de trámites burocráticos a los que me he expuesto en las últimas semanas; podrían ser las dieciséis (sí, 16) horas diarias de trabajo que, sin considerar la suma de los segundos que uso para cambiar de un tema a otro, de un cliente a otro, de una institución a otra, de un papel a otro, de una ventana a otra, de un jefe a otro, de un colaborador a otro, de un estudiante a otro, de un maestro a otro, de un camino a otro, de un amor a otro y de todo eso a mí mismo.

El caso es que últimamente no estoy volando en papalote, me estoy quedando en el suelo, moviendo mi existencia cada día más a rastras, con ímpetu, con entrega, pero sin sonrisas. El banco del tiempo cada día parece cobrarme más intereses, cada día parece hacerse más dueño de mí y un hombre gris enrolla mi tiempo en un papelito frágil y se lo fuma en mi cara.

Temo convertirme en uno de esos tantos seres que obsequian sonrisas de cinco pesos ($5) pero cuyo costo de producción se eleva al infinito, porque son mandadas a hacer a medida, según la persona y el objetivo... No ha sucedido aún, sigo siendo yo, pero estoy a la mitad del túnel entre lo predecible y la locura, entre esto y lo otro sin saber cuál es la respuesta, ya no correcta, sino simplemente la que busco.

Mi papalote está ahí, como aferrado con su cola a la frágil rama de un vetusto árbol enraizado hasta el centro de la Tierra... Mi papalote está esperando y desesperándose para emprender el vuelo conmigo... ¿Quién inventó aquello de hacer de la vida un papalote? Quien haya sido, no tenía idea de lo difícil que es realizar esa propuesta.
Actualización
En honor al comentario de Bessie, Radio Pelícano hace su contribución:



Canción: El papalote
Autor e intérprete: Silvio Rodríguez
Cita alusiva: "el día más importante de tu existencia fue el de tu muerte"
Ver la letra completa

4 de febrero de 2009

Las terminales (1)

Siempre he disfrutado los viajes.

Desde pequeño he experimentado las esperas (en aquél tiempo horribles) en las terminales de ADO, en la sala de la casa de partida, en mágicas y desahuciadas terminales de ferrocarril, en monótonas salas de abordaje de los aeropuertos... Siempre hay que esperar, dejar que el tiempo pase hasta que llega el momento apropiado, rara vez decidido por mí. Aunque hay que reconocer que las esperas son diferentes según el medio de transporte, la edad, el motivo del viaje, la hora del mismo y la compañía.

Ahora mismo estoy en el aeropuerto "internacional" de Veracruz, en el sureste del país, a la espera de un ridículo vuelo que nos llevará al Distrito Federal, en el centro, para después desplazarnos "de reversa" a la ciudad de Mérida, ubicada al sureste peninsular de mi patria. El viaje es de trabajo, por lo tanto, es apresurado y estaremos más tiempo en los aeropuertos y aviones que en la reunión de trabajo.

A mi espalda hay un grupo de gente muy animada, hablan a todo volumen y dos mujeres ríen con un estrépito que resulta algunos decibelios superiores a lo que mis oídos suelen tolerar. A pesar de la potencia sonora de su conversación, no he podido (o quizás no he querido) comprender mucho de lo que dicen... Ya me he reído resignadamente como cuatro veces al tiempo que escribo esto y converso con Nays para no extrañarle tanto.

El tiempo de abordar se acerca y "la reglamentación aeronáutica bla bla bla"...

[Horas después]
El trayecto Veracruz-DF estuvo regular, el paisaje celeste hizo su parte, aunque se va notando cierta decadencia respecto a la parafernalia que acompañaba a los viajes aéreos y eso sin que se note mucho en la "mejora" de los precios. Estuvimos dos horas en el aeropuerto siempre repleto de aromas y faltas de oxígeno, donde aprovechamos a cenar. Tres horas después, en Mérida, me pregunté por qué nos tenían que tocar los últimos asientos junto al motor justo en la parte más larga del viaje... Los oídos me siguieron zumbando a la mañana siguiente.

La reunión fue provechosa, aunque también apresurada... ¿Por qué no nos dan a todos un curso sobre "slow-down"?

Al iniciar el retorno en la terminal de Mérida, mi acompañante estuvo viendo "cositas" para comprar, yo sólo miraba cómo las baratijas suelen venderse cinco veces por encima de su precio en los aeropuertos, aunque eso sí, descubrí unos escarabajos yucatecos llamados "Makech" cuyo caparazón es adornado con piedras de colores brillantes y me resultó muy curioso ver esas joyas vivientes moverse con sus delgadas patitas dentro de un recipiente... Cuando me dijeron que costaba $250 la pieza, se esfumó gran parte de mi curiosidad.



Supongo que los pobres animales se sienten como nosotros cuando subimos todos apretujados a nuestros medios de transporte colectivo, con nuestros equipajes a cuestas, además también caminan unos encima de otros, como nosotros cuando llevamos prisa por bajar del asfixiante ambiente de cualquier lata movilizadora de humanidades. Es posible sacar muchas conclusiones, seguramente más poéticas y profundas, de la leyenda que rodea a los Makech, pero el resto de esta entrada fue escrito en parte, en el aeropuerto de la Ciudad de México y el final en casa, donde estoy a punto de dormir plácidamente después de 30 horas viviendo de prisa entre terminales.

31 de diciembre de 2008

Recuento de vuelos inspirados

En el último día del año me puse a revisar lo que escribí durante el 2008 y me pareció un saludable ejercicio listar los vuelos que, según yo (y nadie más que yo), realicé con un alto grado de inspiración (aunque esto no quiera decir que el producto final haya sido una maravilla).

Diecisiete de cincuenta y tres entradas fueron las seleccionadas. Cabe aclarar que son las que más me han gustado al leerlas en retrospectiva (quizás por eso escogí casi todas las de diciembre), no he considerado el número o tipo de comentarios, ni alguna estadística de visitas, sólo mi gusto personal. En orden de fecha de publicación:

  1. Julio y la obsidiana (30 de enero)
  2. Preludio a un fuego endémico (2 de febrero)
  3. ¿No te ha pasado? (6 de febrero)
  4. ¿No te ha pasado? Un vuelo al Circo del Sol (1 de marzo)
  5. En este juego inédito (12 de marzo)
  6. Un extraño personaje que lo cambia todo (17 de abril)
  7. Rita en la silla plástica (26 de abril, y sus secuelas hasta la 4)
  8. Huye (5 de junio)
  9. Quiero hablar más (14 de junio)
  10. Sólo se transforman (15 de julio)
  11. Onírico (11 de agosto)
  12. A quién (20 de septiembre)
  13. Dígame usted ¿por qué no comenta? (3 de diciembre)
  14. Nos hemos dado un tiempo (10 de diciembre)
  15. Pónme la luna a cuestas (23 de diciembre)
  16. Navidad (27 de diciembre)
  17. Hay noches (28 de diciembre)

Y releyendo puedo concluir, a poco más de 12 horas de iniciar un nuevo vuelo alrededor del sol, que 2008 fue genial, lleno de experiencias que me llevaron de lo sublime a lo ridículo y del éxtasis a la depresión, saturado de vida, impregnado de diversidad y universidad, enriquecido con metas cumplidas y amilanado con las que no quise cumplir, inyectado de desafíos, amores, decisiones, reencuentros y encuentros nuevos.

Gracias a cada persona que aportó algo a mi vida en estos doce meses, a los compañeros de trabajo que ya son amigos, a los amigos siempre cercanos y dispuestos, a los amigos que están lejos, a los conocidos cuya opinión me es incierta, a mi familia que me llena de certeza, a ti que me has leído, a ti que me has besado, a quien me la mentó desde su vehículo, a quien me prestó un servicio, a quien me permitió servirle, a la comunidad del software libre (que incluye muchos de los dos anteriores)... Gracias por llenar el 2008 y mis deseos más sinceros de que en 2009 nos permitamos vivir mejor y más intensamente.

Dejo un abrazo global y un beso muy particular.

23 de diciembre de 2008

Pónme la luna a cuestas


[Imagen tomada de la Galería de Reaper Stinky]

Déjame ver
al cielo y el mar
juntarse los dos
en el lejano horizonte

Quiero sentir
el frío de la lluvia
el silencio de un puerto
escuchando a las musas

Y después de vivir
después de sufrir
házme lo que quieras
pónme la luna a cuestas
y no dejes que la brisa llegue a mí

Y antes de morir
de descansar de no vivir
déjame vestirme
con los rayos del sol
y poder "abrasarte" con mi amor

Hoy quiero hablar de los sentidos en exposición
de una fracción de vida que se hace una explosión
hoy escucharé el rugido de otro ser
que viene a apoderarse de algún alma con sed

Y después de vivir...

Déjame ver, quiero sentir
deseo vivir, hoy no he de morir
Déjame oír, y lo escucharé...

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Ya había publicado esto en otro espacio que desaparecí al iniciar este blog. Con la lunota que tuvimos este mes me acordé y quise que formara parte de "A volar".

Este "vuelo" ocurrió originalmente entre mis 16 y 18 años (sin fumar ya que nunca he sido fumador de nada). Por aquellos días escribí varias cosas inspirado principalmente en lo que fue Caifanes y en el gusto por la fantasía. Para este caso, Loco (Rudy) y yo le pusimos música y quedó "chida" jejeje (quizás me anime a grabarla y adjuntarla a esta entrada)...

Alguna vez tuvimos la osadía de "ejecutarla" en reuniones del grupo de teatro del "Centro de Estudios Cristóbal Colón" ¿se acordará alguien?

15 de septiembre de 2008

Haiku para un Casino


No hay espacios para mí
la vida se vacía de minutos
me alejo, me ubico

No hay entrada espontánea
identidades requeridas
revisión absurda

Ordenamiento escabroso
miles de máquinas seriadas
monotonía alucinante

Las dudas nos asaltan
respuestas lejanas
inicia la aventura

Dos minutos duran casi
quinientos centavos
estúpidamente fugaces

Explorar antes de seguir
sólo autómatas hay
y cayos en el índice

Solicitar la cortesía
refrescos sobresaturados
efectos secundarios

Risas autodirigidas
fotografías resignadas
autómatas inmutables

A la historia el Casino
con los mil centavos
y la monotonía
-
¿Qué es un haiku?
----------------
P.D.: No vayas.

1 de septiembre de 2008

10 días en Cuba


Edificio de Correos de Camagüey al fondo, bicicleta antigua en perfectas condiciones en primer plano

16 de agosto de 2008

Llegada a la Habana
Después de 3 horas de viaje en la ruta Veracruz-Cancún-Habana, el característico aroma a tabaco oscuro de esta capital cubana me recibió apenas crucé la línea que separa la escalinata del avión del túnel que me condujo al área de migración donde uno de los oficiales verificó mis documentos y me dio acceso al siguiente paso consistente en la inspección del equipaje de mano. La mujer que pasó los rayos X a mi mochila me preguntó en un tono militar si traía una laptop; después de mi innecesaria afirmación me pidió mi pasaporte, lo revisó y, dándome la impresión de no saber leer, me preguntó si yo era cubano, le dije que no y me preguntó mi nacionalidad, le dije "mexicano" suponiendo que quería verificar mi acento... Parece que los pasaportes no son tan útiles como uno espera.
Pasé a recoger el equipaje documentado que, para no variar, habían intentado abrir, dado que el área donde se inserta la llave del candado estaba rayada. Revisé y todo estaba en orden, así que salí a encontrarme con Cuevas, nos dimos un efusivo abrazo y nos dirigimos a la guagüita donde nos esperaban Elkis y Jorge, que estaban haciendo reparaciones al sistema eléctrico de la misma... Sí, en el estacionamiento del aeropuerto.
El camino a casa de Cuevas fue el típico traslado habanero: hicimos como tres escalas para dejar un aire acondicionado a reparar, a recoger un bote para gasolina y a comprar no sé qué refacción. Mientras tanto, nos poníamos al corriente de nuestras vidas y trabajos que, a estas alturas, ya parecen lo mismo. En el camino recibí la noticia de que partiríamos rumbo a Camagüey en la misma guagüita que estaban terminando de reparar, la salida estaba programada para las inmediatas 2 de la madrugada, lo que me dejó 10 horas para comer, saluadr a Miguel y su familia que llevaban una semana de vacaciones en la isla, dar un breve paseo con Miguel y su hijo Diego por el centro de Habana Vieja, reacomodar maletas para llevar un sólo bulto en vista de que viajaríamos 10 personas en el mismo transporte durante 8 horas.
Nos fuimos a la cama con un poco de Juegos Olímpicos y la noticia de un connato de huracán que amenzaba precisamente el territorio de nuestro destino.

17 de agosto de 2008
Camino a Camagüey
A las 2:00 de la madrugada estábamos como sonámbulos a la espera de Elkis en la guagüita, 20 minutos después acomodábamos el equipaje, nos despedíamos de Cuevas e iniciábamos el itinerario con Elkis como conductor, Lesly, Jorge, Miguel, Nieves y yo como tripulación. Pasamos por Ángeles y después, en Guanabacoa recogimos a Ana, Elvia y Rafael. Tomamos la carretera a las 3 de la madrugada iniciando un agradable y somnoliento recorrido que se me quedará en la memoria como un homenaje a Cuauhtémoc ya que el lugar que ocupé quedaba encima del motor y los pies se me cocinaban (suerte que usaba sandalias). Lo resolví abriendo la ventanilla y redirigiendo el aire fresco hacia el piso con un cartón.
Además de dormir, escuchamos a los Telememecos, cubanos exiliados en Miami que hacen bromas telefónicas muy ácidas a funcionarios y partidarios del comunismo en la isla.
Llegamos, algo entumidos y hambrientos, a las 11:00 horas. Nos recibió una pintoresca Camagüey, que también tenía como visita una ligera lluvia originada por la cercanía del huracán. Nos hospedamos en La Merced, una casa de retiros ubicada en el centro histórico de la ciudad. El almuerzo (como llaman los cubanos a lo que en México conocemos como comida), muy a pesar de todos los viajantes, se sirvió hasta las 14:00 horas, momento en que devoramos una rica crema de frijol, arroz, ensalada de pepinos, huevos estrellados con mortadela, yuca y dulce de fruta bomba como postre.
Lo siguiente para mí fue dormir como lirón hasta llegada la hora de la comida (los cubanos llaman así a lo que en México nombramos cena). Para esa hora ya habían llegado más visitas y reconocí entre ellas a Hilda, una señora que fue mi estudiante en la Escuela de Verano de La Habana para Educadores 2008, así que después de la comida (cena) platicamos un poco y nos despedimos para dormir.

18 al 22 de septiembre
I Escuela de Verano para Educadores: Sede Camagüey

Nota: A partir de aquí retomo lo escrito para un artículo de Navegar Juntos, boletín electrónico sobre educación y obras escolapias en todo el mundo, especialmente América.

El lunes 18 de agosto, a las 10:00 de la mañana, tuvo lugar la inauguración de la Escuela por parte del Obispo de la Arquidiócesis de Camagüey, a lo que siguió una conferencia magistral titulada “Educación por el arte” a cargo de la Dra. Olga García Yero, importante académica en la comunidad. Inmediatamente, dieron inicio los talleres que serían impartidos a lo largo de toda la semana:
  • Educación emocional en el aula, a cargo deMiguel.
  • Dinámicas grupales, impartido por el Hno. Rafael (lasallista de muy buen humor).
  • Los valores tradicionales, por la Hna. Ana María (escolapia genial, nada tradicional en realidad, mujer otoñal, pícara y con ideas y actitudes de avanzada).
  • Desarrollo de las habilidades del pensamiento, por Hna. Elvia (escolapia muy comprometida).
  • Pedagogía de Jesús de Nazareth, por la Hna. Nieves.
  • Actividades educativas multimedia en JClic, por este humilde servidor.
En esta primera edición camagüeyana de la Escuela de Verano, se contó con la participación de setenta educadoras y educadores procedentes de la ciudad sede y provincias aledañas, personas sedientas de novedades, deseosas de mejorar sus prácticas educativas y crecer como personas por encima de un contexto en el que las oportunidades de desarrollo y la expresión de la libertad parecen horizontes lejanos.
El equipo organizador, liderado por la Sra. Natalia (Natacha), también buscó aderezar la estancia de los extranjeros con visitas guiadas a sitios emblemáticos ubicados en el centro histórico de Camagüey, dejando, además, espacios para dar seguimiento a los Juegos Olímpicos en las horas previas al descanso nocturno... En esas horas conviví con los más jóvenes y conocí un poco de sus vidas, de las pocas esperanzas que las circunstancias políticas les han dejado y de lo mucho que las aprovechan exprimiendo sus jugos hasta la última gota en cada oportunidad.

También aprendí algunas frases y vocabulario propios de la isla, sólo comentaré algunos casos:
  • Bajando muela: enamorar.
  • Suéltala que es asmática: grito para molestar a una pareja en pleno encuentro físico-amoroso en la vía pública.
  • Estás destruido: la traducción directa al mexicano medio fresón sería "estás pal perro".
  • A fulano no hay quien lo calcule: para decir que alguien es muy ocurrente.
  • La dejó muerta en la carretera: cuando un hombre deja babeando a una mujer porque le gusta.
  • Sacando tiras del pellejo: vivoreando.
22 de agosto por la noche y dos días más
Emprendiendo el regreso

El viernes 22 de agosto, después de la clausura de la Escuela, partimos de regreso a La Habana a las 19:00 horas. Me despedí con algo de tristeza de Raciel, Esmarilis, Hilda, Rafael, Lili, Yainely, Natalia y Verónica, con quienes más conviví y quienes estaban entre la comitiva de despedida. Al inicio del viaje nos acompañó un poco del huracán que pasaba cerca del la zona, así que tuvimos tormenta durante las primeras tres horas de viaje que esta vez requirió una inversión de diez horas.
El sábado y domingo, ya en la Habana, además de las reuniones de trabajo con los líderes y coordinadores de los proyectos en los que estamos colaborando desde la Universidad, tuvimos algunas horas para pasear un poco por el centro histórico de La Habana (no me lo he perdido ninguna de las cuatro veces que he estado por allá):
  • Caminata y adquisición de música en el Paseo Obispo.
  • Paso por el "Parque de las Discusiones", lugar donde diariamente se reúnen alrededor de cincuenta cubanos, todos hombres adultos y ancianos, para discutir a gritos sobre Dios sabe qué temas, en un lenguaje ininteligible. Esto sucede a todas horas frente a un costado del Museo Nacional.
  • Daiquirí en el bar "Floridita", sentados en la barra a un lado de la estatua de Ernest Hemingway.
En realidad hubo poco tiempo para el paseo y esta vez extrañé asistir al "Cañonazo".

Sólo hubo un incidente memorable en el Aeropuerto Internacional de La Habana "José Martí": Tuvimos que esperar cerca de una hora arriba del avión, que nos dio dos paseos por la pista debido a problemas ajenos a la empresa "Click de Mexicana" y adjudicados al, en palabras textuales de la sobrecargo, "organizado aeorpuerto de La Habana" (con un notable sarcasmo en eso de "organizado"). Las autoridades del aeropuerto no permitieron volver a bajar a los pasajeros a la sala de espera para recargar el combustible consumido, por lo que la operación se hizo con nosotros a bordo y un camión de bomberos a un lado del avión... Cabe mencionar que 6 días antes acababa de ocurrir el accidente donde un avión había estallado en llamas al despegue dejando 150 muertos en Europa.
Durante la espera en el avión y el posterior tiempo de vuelo leí "Leyendas y Tradiciones de Camagüey", un libro que me regalaron por haber colaborado en la Escuela de Verano.

Reflexiones
El panorama de la realidad cubana deja sensaciones encontradas: Por un lado aquéllas que surgen al ver grandes cantidades de sitios entregados al abandono, al experimentar la ineficiencia de estructuras burocráticas y el sistemático “resolver” de la ciudadanía cubana (resolver, en el argot de Cuba pos-revolucionaria, es darle soluciones temporales a las necesidades, con métodos regularmente ilegales); las sensaciones que emergen al observar cómo la absurda necedad de políticos radicales (tanto yanquis como revolucionarios) ha mermado las esperanzas y sueños de tantas personas inocentes. En otro grupo de sensaciones, el de ésas que deseamos guardar en el corazón, están las que emergen al convivir con gente que sigue creyendo que las cosas pueden mejorar aún en medio del caos y la miseria, con personas que sustituyen la rotundidad de un “NO” autoritario con la caridad de un “SÍ” comunitario y solidario obtenido a costa de cualquier precio, como ha sucedido con la mayoría de los proyectos a los que he tenido la fortuna de ser invitado a participar desde 2003. A esas personas, gracias por brindarme la oportunidad de conocerles y aprender de su fe puesta en práctica con arrojo y entusiasmo.

10 de julio de 2008

En mi mes, no me puedo quejar

No me puedo quejar (más de lo que ya me quejé en la entrada anterior), este año mi cumpleaños estuvo muy bien. Con todo y que estuve en viaje de trabajo, la semana pasada fue muy gratificante en muchos aspectos:
  • Formé parte del inicio de un proyecto educativo bastante interesante... Con sus miles de detalles, desinformación, prisas, poca sistematización, pero por lo menos puedo decir que es interesante y se convierte en todo un reto profesional.
  • A la mitad de la semana fui festejado por mis recientes compañeras y compañeros de diversas regiones de la República que también acudieron al evento en DF... Pero eso sí, a las 7 de la mañana recibí del "servicio a cuartos" un delicioso pastel cortesía de Nalle, quien llamó al Hotel Plaza Royalty (excelente atención por cierto) e hizo toda la gestión para darme esa grata sorpresa. En la noche me cantaron las mañanitas al estilo yucateco y al estilo tradicional del centro de México (que aplica también a los veracruzanos).
  • Recibí felicitaciones de todos lados y por todos los medios (teléfono, correo, red social...).
  • En un rato libre, inauguré el grupo virtual PAV, para que los veteranos de ese movimiento estemos mejor comunicados y podamos organizar con más facilidad las reuniones.
  • El último día, tuve oportunidad de platicar más tranquila y personalmente con Héctor de Colima y Erika de Xalapa... ¡Qué conversación más agradable acompañada de un rico café!
En fin, que al final sí rompí la rutina y mi mes pinta muy bien.

18 de junio de 2008

La única carcajada en el cine

Me gusta el cine y mucho. Soy poco exigente y disfruto igual un "Triller", un drama, una de acción, una infantil que una comedia melosa y re-re-re-re-re-frita como las que Hollywood nos dosifica a docenas cada año (aunque éstas últimas ya comienzan a hartarme).

Hay días en los que deseo relajarme realmente después de una ardua jornada laboral y reírme de estupideces como las que nos muestran las películas estilo "¿Y dónde está el [poner aquí la profesión a parodiar]?", o desde el 2000, "Una película de [poner aquí el tema de película a parodiar]", esos filmes humorísticos que rayan en el churro descarado pero que arrancan carcajadas.

La semana pasada acudí a ver "Superhéroes: La Película" (que en realidad responde a la fórmula "Una película de..."). Me divertí mucho, como la mayoría de la gente en la sala y sucedió algo que me hizo pensar en lo raro que soy:

ADVERTENCIA, SI NO HAS VISTO LA PELÍCULA Y QUIERES VERLA DESDE CERO, NO SIGAS (aunque lo que voy a relatar no contiene ningún elemento importante de la trama)

Durante toda la película hacen acercamientos a las pantallas de las computadoras y, además de ser obvio que el patrocinador principal es Google, me llamó la atención que en todos los casos se veía el sistema operativo Windows XP (nunca se mostraba el logo de Microsoft), no había ninguna computadora mostrando Windows Vista (versión más reciente del sistema del que estuve poniendo una advertencia de peligro durante un buen tiempo en este blog).

En una de las escenas, alguien irrumpe en una computadora con la pretensión de destruir toda la información. La computadora tiene Windows XP y la persona en cuestión saca una caja igualita a la que se usa para distribuir Windows Vista, pero ésta con el título "Arma de Destrucción Masiva", dejando por entendido que la usaría para lograr su cometido.

¿Dónde está lo raro? Pues fui el único que soltó una carcajada en toda la sala... Lo cual me convierte en parte de la minoría "friki", a la que iba dirigido ese chiste (no me gusta usar anglicismos pero no he encontrado una palabra hispana que resuma de igual forma ese adjetivo).

Claro, supongo que quienes han vivido el calvario que supone pasar de XP a Vista, habrán esbozado una sonrisa... Pero quienes le estamos apostando al Software Libre, seguro que nos carcajeamos JAJAJA XD. Espero que vayamos siendo más las personas que descubramos que el problema con sistemas como Vista no radica sólo en el exceso de recursos que consumen o en su mediocridad (considerando su costo), sino en su filosofía contraria a la idea de compartir y de ser transparentes con sus usuarios, valores distintivos y emergentes en esta era.

10 de junio de 2008

Un cambio

En medio de las miles de cosas que tengo pendientes (y de verdad que a estas alturas son muchas), me dediqué unos minutos (que sumados ya fueron horas... ¡ouch!) a cambiarle la imagen a esta bitácora... Fue realmente entretenido y una prueba más de que soy un obsesivo-compulsivo.

Estoy consciente de que en algunas pantallas con baja resolución no se verá muy bien, pero de todas formas no tengo millones de lectores y comencé esto para mí. Espero que las pocas personas que me visitan no lo encuentren completamente ilegible... Mejor aún, espero que quienes caigan por aquí ya cuenten con pantallas de resolución suficiente para ver bien este nuevo diseño. Se debería ver así:

La elección fue a partir de una plantilla de blog de A. Zambrana (la verdad no tengo tanto tiempo como para haber partido de cero). Me gustó la idea del escritorio con la libreta, sus hojas a cuadros chicos, con esos separadores que me recordaron a mis tiempos de estudiante, cuando una libreta de 100 hojas me servía perfectamente para 4 materias de todo un semestre, dividiéndola con separadores improvisados a partir de post-it's (no, no me pagan por usar esa marca, todo es mera coincidencia)... Significaba ahorrar y cargar menos... ¡Qué tiempos!

Los cambios de imagen a veces vienen acompañados de cambios de fondo, quizás sea el caso ahora... Hay cosas que quiero cambiar, por aquí, por allá... En mí (no 'de' mí). En fin...

"Cambia el pelaje la fiera
Cambia el cabello el anciano
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño"
(Mercedes Sosa)

5 de junio de 2008

Huye

Huye, deja tus recuerdos atrás, no voltees, huye a toda velocidad y piérdete en el infinito, en el sueño de una fantasía que enmascare tu realidad; ve a buscar tus migajas de felicidad a donde parece que a todo el mundo le sobran... Ve y descubre que no es cierto.

Corre lejos de tu playa, si tanto te harta cada uno de sus granos de arena, si ya no soportas ver tus huellas tras de ti... Vuela, alcanza un nuevo horizonte donde tus pisadas queden lejos, vuela y descubre que tus pisadas siguen persiguiéndote aunque no las veas.

Huye, porque quizás en tu aventura descubras que huir no sirve de nada si no somos capaces de escapar de lo peor de nosotros mismos... Huye y no olvides estas palabras para que te sirvan de ventaja cuando por fin te atrevas a enfrentarte contigo.

Mientras tanto, seguiré aquí, deseando lo mejor para ti, huyendo sin ir tan lejos, reuniendo la voluntad para hacerle caso a mis propias sugerencias.