25 de junio de 2010

Nuevos vuelos hacia horizontes certeros

En este puerto de naves que surcan cielos caribeños, desde esta isla de sueños rojos y azules, de héroes contrapuestos para almas sedientas, entre mentes y venas hambrientas de verdad y comida, te preparo este mensaje en una flecha que vuela con horas de retraso, no con el instantáneo milagro de Internet, sino con el pausado trámite de las incoherencias de la libertad y del mercado, de la era digital y de su brecha insalvable.

Te escribo sin asomo de presunción, más bien, como necesidad de asilo para estas letras que anhelan su patria en tu mirada con siete días de no encontrarse con la mía.

Y te escribo con una sensación de victoria anunciada, porque tanto mar y tanto aire entre mi corazón y mi patria, solía esconder mi brújula... Hoy es diferente. Esta distancia ha sido tan difícil como oportuna, tan temida como fructífera, tan silenciosa como elocuente.

Difícil y temida por todo lo que se deja y se espera al partir y regresar; silenciosa porque los mensajes múltiples, estruendosos, de la vida en el mundo de todos los días, han sido disminuidos a un susurro esporádico de datos que viajan a velocidades arcaicas y precios estratosféricos.

Oportuna, porque se presenta en el momento preciso en que iniciamos un camino común de decisiones importantes y ella, la distancia, nos ha regalado el espacio para confirmar en cada uno de nuestros interiores la continuidad de este viaje.

Fructífera en lo que se esperaba que lo fuera y más allá de eso, porque esta labor me da una certeza de utilidad y me descubre que las misiones de una persona se entrecruzan en hilbanajes infinitos que suelen unirse a los otros telares como ha sucedido con los nuestros.

Te revelo los propósitos de estas letras que han viajado kilómetros de agua y atmósfera antes de someterse al feroz viaje de la luz cibernética: asumirme un viajero con brújula imperdible hacia los destinos que juntos nos forjemos e invitarte a dibujar escalas en nuestras rutas para compartir las huellas de nuestro viaje con las de otras realidades que pongan colorido a nuestro telar.

Espero ya un vuelo más, el que me llevará a la claridad de tu mirada, aguardo los siguientes pasos, anhelo los próximos despegues junto a ti, hacia horizontes más certeros.

"Te propongo hacer camino e inventarnos ser feliz,
sin remesas familiares ni marcharnos del país" (Buena Fe)
51-31 12-73-91 33-62-81-43-81-22 42-71-31-63-51-31-22

1 comentario:

  1. Te propongo... Que caminemos juntos cuidando nuestros pasos, adornarte con mi sonrisa y contagiarte de mi alegría!

    Te propongo descubrir conmigo horizontes certeros, con nuevos suspiros llenos de tranquilidad y complicidad, ofreciéndote la verdad sólo en mi mirada!

    JTA.

    Besos, abrazos y apapachos llenos de alivio!

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Trinos al vuelo