26 de abril de 2010

Que la noche nos devore

Si te extraño cada día y te miro desde mis ojos deslumbrados sin poder tocarte, si el sol es un raro y ocasional testigo de lo que atestigua con mayor frecuencia la luna mientras huimos del mundo, si las estrellas más lejanas adornan el privilegio de rozar tu mano y respirar tu aliento, entonces mi deseo es uno en cada encuentro:

Que la noche nos devore sin digerirnos, para que convalezca ante nuestro naufragio lunático y estelar, que se demore y amanezca cuando el mundo olvide protocolos y recuerde el amor al natural, que salgamos de los interiores de la nocturnidad como sudados por las febriles horas que le ocasionemos, que sea de noche mientras puedas ser mi sol y que mis días a tu lado se aproximen mientras vivimos en la luna.

El fragmento en "negritas" fue la frase detonadora de este vuelo, escrita primero como un trino.

3 comentarios:

  1. Te quedó genial!

    Y es que cuando la inspiración llega hay que obedecerla jeje... Me alegra saber que soy parte de ella!

    Besos y abrazotes!!!

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  2. por fin encuentro un blog que merece la pena! te felicito, muy bello lo que escribiste.

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Trinos al vuelo