15 de febrero de 2009

Las terminales (2)



Hay oscuridades inspiradoras, letargos obligados en trayectorias racionadas de baches e inercias.

Hay silencios conmovedores entre melodías y luces intermitentes que violan las sombras agazapadas.

No hay escándalos en los oídos y sólo algunos gritos estomacales vibran sin sonido al ritmo del mareo inevitable.

No hay descanso en el asiento, no hay más súplica que la de conservar la cordura en medio de este paseo.

Hay deseo de llegar a un destino mucho más lejano que la siguiente terminal, pero aún no llegamos.

Hay músicas individuales que acompañan historias diferentes, unidas y pausadas por este viaje.

No hay un hilo que una más de cuatro dramas en este mismo espacio, sólo una línea entre dos terminales.

No hay más que dos terminales desde las que millones de vidas se suspenden en revoluciones y pavimento.

La siguiente, es la entrada al hogar de unos y la selva de otros, la siguiente también se llena de esperas.

Las próximas no son diferentes, las próximas son también el limbo temporal de manufactura humana.

En las próximas también los corazones añorarán estar en cualquier otro lugar, como ahora el mío quiere estar junto a tu oído.

Escrito en autobús de línea comercial, trayectoria DF-Veracruz.

2 comentarios:

  1. Todavía mejor que el anterior, ¿Habrá una tercer texto?

    Pensandolo mejor, debe de haber miles de textos en las terminales...

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  2. Y en las próximas tmb, él estará robándome el pensamiento!
    Te quedó bonito, saludos...

    :*

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Trinos al vuelo